miércoles, 23 de abril de 2008

Biografia de FRANCIS AUPIAIS: ESPIRITUALIDAD


FRANCIS AUPIAIS (1877 – 1945)
Descubrir y estudiar sin cesar las riquezas de los pueblos que nos acogen: amarlos y hacerlos amar


1.- RESUMEN BIOGRÁFICO


Nacido el 11 de agosto de 1877 en Saint-Pêre-en-Retz en el oeste de Francia, en una familia de condición modesta, Francis Aupiais entra en el seminario menor de la diócesis de Nantes y prosigue su formación en el seminario de los Padres Blancos. Cursa su último año de teología en Misiones Africanas y es ordenado sacerdote el 29 de junio de 1902.
Tras un año de enseñanza en el seminario menor SMA de Naudières, marcha al Dahomey: primero en Abomey durante algunos años, luego en Porto-Novo donde permanecerá hasta 1926, excepto durante la guerra en la que es "movilizado" y enviado al hospital de Dakar de 1915 a 1918. En Dakar encuentra a Maurice Delafosse y a Georges Ardí que acaban de improvisar un colegio; el P. Aupiais dará allí cursos de griego. Su tarea principal, en el Dahomey, será la enseñanza. Responsable de la escuela primaria, enseñando él mismo, invierte diariamente toda su energía en la formación de los maestros y continuará haciendo lo mismo, cuando, en 1919, se convertirá en superior de la Misión y Vicario General de Monseñor Steinmetz, Vicario Apostólico del Dahomey.

Lo que marcará toda su vida es su pasión por los Negros. No cesará de hacer reconocer todas sus cualidades humanas, su moralidad, la riqueza de sus culturas. De ahí, el nombre de la revista que fundará en 1925 con sus antiguos alumnos, Paul Hazoumé en particular: La Reconnaissance Africaine. El nº 1 anuncia que la finalidad de la revista es "llegar a disipar el equívoco por el que se hace una superioridad absoluta de la diferencia que existe entre el estado llamado 'civilizado' y el estado llamado 'primitivo' al servicio del primero". Otra preocupación es "hacer conocer las religiones fetichistas, las costumbres del país y de todo lo que se refiere a la historia local […] probar que los indígenas poseían un fondo de sentimiento y de ideal elevado". Quiere dar la palabra a los jóvenes dahomeanos que asimilan bien la cultura del colonizador y se exponen a perder su propia cultura, para que ellos mismos pongan de relieve lo que él llama 'regionalismo', es decir, "el culto de lo que viene de un pasado lejano, en lo que subsiste de las costumbres, de las artes, de la literatura de un pueblo que tuvo una existencia muy particular y cuyas instituciones, muy respetables, amenazan con ser sumergidas por otras instituciones, también muy respetables.

Muy sensible a lo que él llama el ceremonialismo de los dahomeanos, es decir, las signos de deferencia entre las personas, los rituales de las ceremonias religiosas y civiles, el P. Aupais inventará grandes fiestas donde podrá en cierto modo inculturar ese ceremonialismo. Serán la fiesta de la Epifanía (que existe todavía en Porto-Novo y entre los Gun de Cotonou) y la fiesta de Juana de Arco (¡estamos en una colonia francesa!). Instituirá también una 'fiesta de matrimonios' para animar a los jóvenes dahomeanos a que abandonen la poligamia.
De regreso a Francia en octubre de 1926, luchará para poner en relieve las riquezas culturales africanas. Trae consigo treinta grandes cajas de objetos con el fin de organizar una exposición de Arte Negro. Inaugurada en París en enero de 1927, deviene itinerante y es presentada en numerosas ciudades de Francia, y hasta en Bélgica y en Suiza. Al mismo tiempo que reúne fondos para la gran iglesia que acaba de comenzar en Porto-Novo, quiere, sobre todo, mostrar que los negros son tan civilizados como los blancos, que tienen un arte diferente pero muy real.
Paralelamente, para mejor dominar sus conocimientos adquiridos sobre el terreno, de 1926 a 1928 frecuenta en París el Instituto de Etnología que acaba de abrir sus puertas. Está también encargado de cursos en el Instituto Católico de París e interviene especialmente en las Semanas de Misionología de Lovaina, en Bélgica.
Es elegido Provincial de Lyon en junio de 1928. De diciembre de 1929 a junio de 1930, patrocinado por el mecenas Albert Kahn y con el fotógrafo y cineasta Frédéric Gadmer, el P. Aupiais conduce una misión fotográfica y cinematográfica en el Dahomey. Producirá la primera película etnológica francesa sobre el culto del Vodú, y también una película titulada El Dahomey cristiano. Estas dos películas serán muy apreciadas en Francia. Pero su actividad es menos apreciada por el Superior General, el P. Chabert que reprocha al P. Aupiais, entre otros, sus vivas críticas hacia la administración colonial francesa y sus condenas del trabajo forzado. Y en la Asamblea Provincial de 1931, el P. Aupiais no es reelegido, sino enviado al suroeste de Francia como superior del seminario menor de Baudonne. Allí permanecerá seis años.
Pero en 1937, sorprendentemente para algunos, el P. Aupiais es elegido de nuevo Provincial. En 1939, es elegido a la Academia de Ciencias Coloniales. Durante la guerra y la ocupación alemana, se entrega a la vida de la Provincia de Lyon. Pero en 1945, durante las elecciones para la Asamblea Constituyente, las elites dahomeanas le piden que represente al país con Marcellin Apithy. Paul Hazoumé le escribe: "La elección de la elite dahomeana se ha dirigido hacia usted porque no quiere más a estos delegados que nos engañan". Es apoyado por el Vicario Apostólico del Dahomey, Monseñor Parisot. Acepta y es elegido diputado de la circunscripción del Dahomey-Togo, por el colegio de ciudadanos, y Marcellin Apithy, por el de los no ciudadanos. Pero, extenuado, enfermo, el Padre vuelve a Francia donde muere el 14 de diciembre de 1945, antes de haber podido ocupar su escaño en la Asamblea.
La revista Missi, en 1957, resumía bien lo que fue el P. Aupiais: "Si fue misionero francés en África, el P. Aupiais fue otro tanto misionero de África en Francia. Lo fue con una tenacidad, un tacto y una intuición que le han valido cariño de África y el reconocimiento (a ves póstumo) de todos. Su amor inteligente por África le han acarreado muchas preocupaciones y sufrimientos". Un dahomeano ha dicho lo esencial: "El P. Aupiais nos ha comprendido, porque ha comenzado por amarnos".


2.- MENSAJE DEL P. AUPIAIS

No se tenía cuidado de que, rechazando a los paganos de nuestras misiones todo mérito de rectitud y honestidad, todo espíritu de religión, todo sentimiento de jerarquía, se atacaba el plan providencial de la creación y el orden sobrenatural mismo de la Redención, — el primero, no concediendo a esas poblaciones lo que necesitaban para vivir en sociedad humana, — el segundo, no reconociendo a toda virtud humana la cualidad de ser como una disposición pre-evangélica, sin la cual el trabajo de la gracia hubiese podido ser paralizado.


Dios ha preparado desde hace mucho tiempo los caminos de la evangelización de estas poblaciones por las admirables disposiciones que él mismo ha conservado en el fondo de su corazón con un celoso esmero. ¿Hay que temer de decir que estos paganos, de buena fe, aportarán, viniendo al cristianismo, cualidades que Cristo Jesús ama reconocer en estos que ve bajo el árbol de la espera, como veía a Natanael bajo la higuera?" (Textes dactylographiés sans date, en AMA 3 H 99).


"El misionero dañaría radicalmente su obra si no buscase levantar puentes entre el pasado y el presente o más exactamente si el misionero no construyese lo sobrenatural sobre lo natural, o incluso si no introdujese, sobre un tronco que dejará fuertemente fijado y sustancialmente alimentado por raíces que son tan viejas como él, el injerto que va a mejorar, a transformar completamente sus hojas, sus flores, sus frutos, su esencia misma" (Textes dactylographiés sans date, en AMA 3 H 99).


"Yo podría aún conversar con vosotros sobre todas las riquezas que pierde la Iglesia de Cristo cuando son sofocados por la europeización sistemática tantos sentimientos particulares que serían una diadema más en la magnífica corona de la Iglesia universal, como lo han sido a través de los tiempos los ritos, tan ricos de simbolismo, de pueblos ardientemente cristianos, profundamente 'ellos mismos' de Asia y del sur de Europa" (Une tentative de régionalisme africain, dans Les élites en Pays de Misión, La cinquième semaine de missiologie de Louvain, 1927, 99).


3.- MENSAJE DEL FUNDADOR

"Persuadidos de que debemos hacernos todo a todos para ganarlos todos a Jesucristo, mi opinión general era que debíamos adaptarnos lo más posible a los costumbres de los pueblos que vamos a evangelizar" (Souvenirs de douze ans de misión, 126).


"¡Estáis solos, decís, este aislamiento os agobia! Admito que esa sea la más terrible de las tentaciones. No queda más remedio, puesto que la queja es general. Pero en fin, yo no comprendo bien. Tenéis diez mil cristianos en vuestro distrito y ¡estáis solos! — ¡Sí, pero son otros hombres! — Pero no, no serán otros hombres si os hacéis como ellos" (Mes pensées sur les Missions nº 53, en Documents de misión et de fondation, 95).


"La misma planta, en climas diferentes, adopta formas y aspectos diversos; la cultura debe ser adaptada a la temperatura del aire y a la naturaleza del terreno; y no bebe uno esperar el mismo sabor en los frutos que produce, en las diversos sitios del globo. Iglesia de mi Dios, tú eres esta viña maravillosa cuyas cepas misteriosas deben enraizarse en todos los lugares del mundo. Estas cepas injertadas en el tronco que la sangre de Dios fecundó en el calvario tendrán en todos sitios la misma naturaleza y las mismas propiedades esenciales. Pero evita, imprudente misionero, coger con ardor poco medido la podadera del viñador francés o portugués; evita sobre todo despreciar sus frutos, porque no os parecerán tan suaves como los que recogiste en la dulce Italia. Pronto la volverías estéril y correrías peligro de pisotear la obra del mismo Espíritu Santo" (Mes pensées sur les Missions nº 25, en Documents de misión et de fondation, 88-89).


4.- MENSAJE DEL NUEVO TESTAMENTO


"Entonces Pedro [en la casa del centurión Cornelio] tomó la palabra y dijo: «Verdaderamente comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en cualquier nación el que le teme y practica la justicia le es grato. El ha enviado su Palabra a los hijos de Israel, anunciándoles la Buena Nueva de la paz por medio de Jesucristo que es el Señor de todos»" (Hch 10,34-36).
"Por lo demás, hermanos, todo cuanto hay de verdadero, de noble, de justo, de puro, de amable, de honorable, todo cuanto sea virtud y cosa digna de elogio, todo eso tenedlo en cuenta" (Flp 4,8).


5.- PAUTAS DE REFLEXIÓN PARA COMPARTIR


¿Cuándo encuentro personas extranjeras, cuál es mi primera reacción: desconfianza o respeto e interés por personas ricas en valores nuevos?


¿Me esfuerzo por encontrar, acoger y escuchar a los extranjeros que viven en mi país, ciudad, barrio, parroquia? ¿Intento conocerlos y comprender sus tradiciones y valores?


¿Es que en las personas que encuentro veo primero a hijos de Dios, amados por él y en quienes el Espíritu está trabajando?


¿En mi oración, doy gracias al Señor por todo lo que recibo de las personas con las que vivo aunque no sean de mi propia cultura? ¿Cuándo hablo de los demás y sobre todo de otros pueblos, procuro evitar las caricaturas y generalizaciones precipitadas, poniendo más bien en valor sus cualidades y riquezas?

domingo, 13 de abril de 2008

Biografia de François Steinmetz: ESPIRITUALIDAD SMA


FRANÇOIS STEINMETZ (1868 – 1952)
Trabajar en la construcción de comunidades autónomas donde cada uno y cada una se sienta respetado y responsable



1.- RESUMEN BIOGRÁFICO

François Steinmetz nació en Morschwiller (Bajo-Rin), el 10 de enero de 1868. En 1882, entró en el seminario menor SMA de Clermont-Ferrand. Estudiante de teología en Lyon a partir de 1886, pronunció su promesa de pertenencia a la SMA en 1887 y después fue ordenado sacerdote el 13 de julio de 1890. Para comenzar, fue nombrado profesor en Clermont-Ferrand.

En 1892 sus superiores lo envían al Dahomey. Nombrado coadjutor del P. Lissner en Ouidah, aprende allí el fongbé, la lengua vernácula regional. Para facilitar el trabajo de los catequistas y de los misioneros, publica un catecismo en esta lengua. Nombrado superior de la misión de Ouidah en 1898, construye allí una catedral y el obispado. La realización de la catedral es la viva imagen de toda la actividad de Monseñor Steinmetz. Despliega su energía con vistas a responsabilizar y hacer autónomos a los cristianos del Dahomey. Recurre pues a la población local, pidiendo al mismo tiempo la ayuda de Europa. El mes de mayo de 1903, las fundaciones comienzan a cavarse y los pilares de hierro son levantados sin el menor incidente. El 9 de mayo de 1909 será consagrada a María Inmaculada.

El 20 de enero de 1906 es nombrado Vicario Apostólico del Dahomey. Después de su consagración episcopal en Lyon, el 28 de octubre de 1906, vuelve al vicariato y fija su residencia en Ouidah. Monseñor Steinmetz fundamenta su evangelización en el desarrollo de la enseñanza, la formación del clero indígena y la autonomía financiera de las nuevas iglesias. En los pueblos funda escuelas primarias dirigidas por institutores que ejercen también la función de catequista. En las misiones más importantes implanta escuelas profesionales. La financiación de las obras diocesanas es asegurada, en parte, por la adquisición y explotación de 142 hectáreas en las que hace fructificar una huerta, campos y plantaciones de café y de palmeras de cuyo fruto se produce aceite. La granja Juana de Arco se enriqueció progresivamente con una Escuela de Magisterio, una escuela de catequistas, una escuela clerical e incluso una leprosería.

Fiel a las directrices del Fundador, trabaja en la promoción del clero africano. La aparición de las primeras vocaciones hace nacer la necesidad de una casa adaptada a la formación de los candidatos. En 1912, Monseñor Steinmetz decide la creación del primer seminario menor del África occidental francesa. En 1922, viendo el número de seminaristas, proyecta la construcción de un seminario mayor y se lanza a la búsqueda de apoyos financieros. El 20 de julio de 1930, inaugura con alegría el seminario mayor San Gall que acogerá a los jóvenes de todos los países vecinos.

La promoción femenina está encuadrada por religiosas europeas y africanas. Monseñor Steinmetz fomenta la primera congregación de religiosas dahomeanas, las "Oblatas Catequistas Pequeñas Sirvientes de los Pobres", fundada en 1914 por el P. Émile Barril.
En 1934, presenta su dimisión y se retira en Ouidah donde muere el 29 de marzo de 1952 a los 84 años. Monseñor Steinmetz es considerado hoy como el verdadero fundador de la Iglesia del Benin.
2.- MENSAJE DE MONSEÑOR STEINMETZ

"La iglesia de Ouidah se había quedado demasiado estrecha para el servicio del culto incluso los días ordinarios. Yo decidía pues edificar un templo mayor. […] Yo quería una iglesia sin esos pilares interiores que impiden la vista del altar a una parte de los fieles" (citado por Hazoumé Paul, Cinquante ans d'apostolat au Dahomey. Souvenirs de son Excellence Monseigneur Steinmetz 1892-1942[Cincuenta años de apostolado en el Dahomey. Recuerdos de su Excelencia Monseñor Steinmetz 1892-1942], Lomé 1942, 34).

"La construcción de la iglesia me proporcionó la ocasión de reforzar mi contacto con los sacerdotes fetichistas de mi Parroquia. Hasta entonces no recibía más que la visita de Agnilo, el sacerdote del "Fa". Pero, en 1903 y por mediación suya, entablé una amplia relación con todos sus colegas de la ciudad. Nuestra iglesia debía ser construida con ladrillos cocidos unidos con un mortero de cemento y de arena. Nuestros cristianos se habían comprometido a proveer la tierra y la arena que transportarían ellos mismos desde las canteras hasta nuestra obra. El transporte sobre la cabeza era entonces el único posible. Adolescentes, jóvenes y de otras edades, todos sin distinción de casta o de fortuna transportaban esta tierra de la cantera a la Misión. Era un transporte totalmente simbólico, pues personas mayores tenían recipientes que a penas podían contener unos cinco puñados dobles de arena. Sus interminables teorías serpenteaban en dos filas (los que partían y los que llegaban) en las callejuelas de Ouidah. Había también grupos compactos que iban y venían con cantos y alborozo. […] Estos grupos jubilosos a los que se mezclaban personas muy distinguidas […] no tardaron en dar envidia a los fetichistas. Ellos se apiñaban al paso de nuestros cristianos que iban gozosa y ruidosamente a un trabajo voluntario" (Ídem, 38-39).

"Animado por la muy antigua voluntad de Roma y también por la opinión del fundador de nuestra Sociedad, emprendí la preparación del terreno, en el Vicariato del Dahomey, para la nacimiento del Clero indígena. […] Destellos ed vocación aparecieron en la cristiandad después de nuestros sermones a través de nuestras Misiones. […] Pudimos pues construir un seminario en 1913 gracias, en gran parte, a la generosidad de insignes bienhechores de las Misiones encontrados en Francia. […] Nuestra obra comenzó con medios modestos. Fueron reunidos seis alumnos bajo la dirección del P. Gautier en nuestra escuela apostólica que fue abierta el 14 de febrero de 1914" (Ídem, 53-55).

"Pudimos, gracias a la insigne generosidad del cantón de San Gall, dotar al Vicariato del Dahomey de un hermoso seminario de dos pisos, de unos sesenta metros de largo con una capilla en el centro. Fue inaugurado en julio de 1930 con el nombre, como es justo, de seminario mayor de San Gall" (Ídem, 58).

"El año 1928 vi la coronación de nuestros esfuerzos: un hijo de este Dahomey fue elevado al sacerdocio. La ordenación estaba proyectada para el 15 de agosto, fiesta de la Gloriosa Asunción de la Reina del Clero. […] El seminario y la población cristiana se preparaban activamente a festejar el acontecimiento. Una súbita enfermedad me impidió ofrecer de mis propias manos al Divino Maestro las primicias de nuestro seminario. […] Debí volver a Francia un mes antes de la ordenación. Monseñor Cessou, Vicario Apostólico del Togo, tuvo la alegría de ordenar al primer sacerdote dahomeano: el P. Thomas Mulero, originario de las afueras de Porto Novo. […] Restablecido, volví al Dahomey al año siguiente y tuve la alegría de ordenar el 15 de septiembre de 1929 al segundo sacerdote dahomeano: el P. Gabriel Kivi, originario de Ouidah […]. Ordené el 15 de marzo de 1931 al P. Durand que había hecho sus estudios en nuestros seminarios de Lyon" (Ídem, 56).

"¿Qué es el Denario del Culto? Es la contribución anual que todo católico debe pagar a su obispo a fin de asegurar la subsistencia de los sacerdotes empleados en el santo ministerio. Es un impuesto, el impuesto de la fe. Nuestro Señor lo ha instituido: «Id, dice a sus Apóstoles, a predicar el evangelio. No llevéis con vosotros ni oro, ni plata, ni doble vestido. […] Si las ciudades os acogen, quedaos allí, comed lo que os sirvan: todo obrero tiene derecho a su salario» (Lc 10,7). […] Que nadie se engañe, el Denario no es una obra facultativa, es una obra obligatoria en conciencia; no es tampoco una obra suplementaria como lo son vuestras limosnas, es una obra de justicia como lo son el pago de vuestras deudas. San Pablo se ha valido de ello en Corinto. […] «Si en vosotros hemos sembrado bienes espirituales, ¿será mucho que recojamos bienes materiales? ¿Hay una profesión en la que se trabaje sin exigir salario? […]» (1 Cor 9-4-10)[1] (Lettre pastorale du 6 novembre 1911[Carta pastoral del 6 de noviembre de 1911]).

3.- MENSAJE DEL FUNDADOR


"Si hay un punto que deja mucho que desear, es el de la formación de las Iglesias nuevas. Como no era este el fin principal de las misiones, no se le presta desgraciadamente mucha atención. Se busca siempre a hacer cristianos, Iglesias muy poco. Y ¿cómo se harán obispos, puesto que ni siquiera se hacen sacerdotes?" (Exposé abrégé de l'état de la religión dans l'Inde, en Documents de mission et de fondation, 110 [Exposición abreviada del estado de la religión en la India, en Documentos de misión y de fundación, 110]).

"Hacer sacerdotes, hacer obispos, establecer verdaderas Iglesias, he aquí pues la verdadera misión del apóstol. Hacer crecer y extenderse este árbol de vida plantado por el enviado del Señor, hacerle producir cada día frutos más abundantes y más suaves, arrancar poco a poco las plantas extranjeras que se oponen a su completo desarrollo, es la misión del párroco y del obispo canónicamente establecidos. ¿Por qué se ha olvidado eso tanto tiempo? Es el deseo de la Iglesia, es su vida, es así como ella se ha formado y ella no ha cesado de crecer más que tan pronto como se ha cesado de darle nuevas Iglesias.

Hoy, ella extiende sus ramas, gloriosas es verdad, y algunas veces enrojecidas de la sangre de sus mártires, pero verdaderamente la obra de las misiones tiene otra cosa que hacer. Al misionero le quedan todavía lugares a desbrozar. Por todos los sitios donde hay millares de cristianos, deploro el estado de la misión pura y simple. Eso debería ser cosa de las Iglesias y la misión trabajaría en otra parte. Esas Iglesias serían las puertas de las misiones. Pero para eso nos harían falta sacerdotes y obispos; hay que cederles nuestros locales, darles nuestros templos, mirarnos en ellos como por debajo de ellos, y en fin, despojados de los frutos de nuestros largos sudores, ir una vez más solos, como el primer día, a pueblos que no nos darán más que trabajo.

Sí, ahí está lo que yo quiero decir, y ahí está esa vuestra gloria, ahí está vuestra vocación, ahí está vuestra obra. En el momento en que degeneráis en párroco y obispo no merecéis más ser llamados misionero, aunque esté en el orden y en el espíritu de la Iglesia que un párroco esté más elevado en dignidad que un sacerdote misionero, y que un obispo en título esté situado más alto que un vicario apostólico. Cuando digo degenerados es que en efecto, para vosotros en particular, es une verdadera degeneración" (Ídem, 114-115).

4.- MENSAJE DEL NUEVO TESTAMENTO

"Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos. A cada uno de nosotros le ha sido concedido el favor divino a la medida de los dones de Cristo. […] El mismo «dio» a unos el ser apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelizadores; a otros, pastores y maestros, para el recto ordenamiento de los santos en orden a las funciones del ministerio, para edificación del Cuerpo de Cristo, hasta que lleguemos todos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto, a la madurez de la plenitud de Cristo" (Ef 4,4-7.11-13).

5.- PAUTAS DE REFLEXIÓN PARA COMPARTIR
¿Sé leer el entorno donde vivo y trabajo para descubrir ya en él la presencia de Jesucristo?
¿Acepto que los demás, con sus diferencias y a su manera, puedan aportar su contribución a la construcción de la Iglesia?

¿Permito que cada uno pueda ejercer sus talentos y su responsabilidad en la construcción de la Iglesia?

¿Estoy dispuesto a dejar el puesto a otros y asumir nuevas responsabilidades, nuevos cargos en mi trabajo eclesial y misionero?

¿Qué hago para promover las vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras en mi Iglesia local y en las Iglesias de misión?

[1] Las citas bíblicas no son totalmente exactas, pues en Lc 10,7, mezcla el texto de Mateo Mt 10,1.9 con el de Lucas. Lo mismo pasa con 1 Cor 9,4-10, pues el texto está citando más bien el versículo 11 y siguientes. Da la impresión de que cita libremente de memoria, por eso no hay que tomar las referencias con rigor.

sábado, 5 de abril de 2008

Biografia de Ignace Lissner: ESPIRITUALIDAD SMA


IGNACE LISSNER (1867 – 1948)
Crecer en la atención a los nuevos emigrantes africanos fuera de África y responder eficazmente a sus necesidades


1.- RESUMEN BIOGRÁFICO


Ignace Lissner nació el 6 de abril de 1867 en Wolxheim, en la diócesis de Estrasburgo, Francia. Su padre era polaco, convertido del judaísmo y patriota polaco que había sido encarcelado y exiliado. La familia era muy piadosa y entregó cuatro de sus trece hijos a la vida religiosa.
Ignace Lissner estudió en los seminarios SMA: el Richelieu (en Clermont-Ferrand) y en Lyon. Se convirtió en miembro de la Sociedad en 1888, segundo miembro de su familia que ingresó en la Sociedad. Uno de sus hermanos le había efectivamente precedido como Hermano SMA: el Hermano Charles. Ignace fue ordenado el 25 de julio de 1891 por Monseñor Jean Baptiste Chausse, Vicario Apostólico de la Costa del Benin (Lagos). Poco después de su ordenación, fue nombrado a la misión en el reino del Dahomey (actual República del Benin). En 1892, fue retenido como rehén durante algunos meses en Ouidah por las tropas dahomeanas. Se pensó que había sido decapitado y se celebró una misa por el reposo de su alma. Finalmente, reapareció bien vivo el 24 de junio de 1892. Cuando pudo volver a su parroquia de Ouidah, en diciembre, estaba acompañado por el Padre Steinmetz como coadjutor. En 1894, fue nombrado a Grand Popo donde construyó la primera iglesia. Volvió a Francia en 1896.
En febrero de 1897, el Padre Lissner fue a Canadá para buscar fondos para la misión pobre del Dahomey. De allí fue a Estados Unidos para continuar su recaudación de fondos. En 1900, pidió permiso para ir a Egipto a saludar a una de sus hermanas, religiosa en Alejandría. Durante este viaje aprovechó, con la ayuda del ejército británico, para visitar Sudán.
El 20 de agosto de 1905, el Padre Planque, Superior General de la época, lo nombró Superior de esos susodichos Estados Unidos, para un doble trabajo: pastoral y recaudación de fondos. La misión en Estados Unidos había sido comenzada con vistas a evangelizar a la comunidad afro-americana. Hay que recordar que esta comunidad residía en los USA desde hacía casi tanto tiempo como la comunidad blanca. Durante ese tiempo, los negros habían sido esclavizados, privados del derecho de voto y marginados económicamente. La educación y el acceso al desarrollo económico habían sido negados a la mayoría de los afro-americanos. El trabajo de Lissner era, a la vez, un trabajo de evangelización y de justicia social.
Tuvo su primer éxito cuando fue invitado a encargarse del apostolado de la comunidad afro-americana en el estado de Georgia. Comenzando su trabajo en Savannah, en la costa, pudo extender la misión hasta Augusta, Atlanta, Macon, Los Ángeles y Tucson, en Arizona.
En Atlanta encontró una oposición considerable, incluidas amenazas de muerte de parte de la población blanca. Sin embargo, perseveró. Además de establecer parroquias de misión, la SMA construyó también escuelas. El sistema escolar en el sur de los Estados Unidos practicaba la segregación y el nivel de educación accesible a los negros era muy inferior al de los blancos. El Padre Lissner y la SMA, con el apoyo de la jerarquía de la Iglesia local, querían cambiar todo eso. Al paso de los años, el Padre Lissner fundó una serie de misiones para las comunidades afro-americanas por todo el país. Estas misiones se extendían de una costa a la otra.
En 1916, fundó también una Congregación religiosa para las mujeres negras, "La Servidoras Franciscanas del Purísimo Corazón de María". Lo realizó en colaboración con la Srta. Elizabeth Willians, miembro notable de la comunidad negra de Luisiana. La Congregación existe todavía hoy y está asentada en Nueva Cork. Esta fundación encontró también muchos obstáculos de parte de la comunidad blanca que se oponía a que las mujeres negras aspiraran a la vocación religiosa.
Uno de los pasos más considerables que dio el Padre Lissner fue la fundación de un seminario para los candidatos afro-americanos al sacerdocio. El terreno fue comprado en Teneflay, New Jersey, emplazamiento actual de los edificios de la Provincia SMA americana y el seminario, llamado "St. Anthony's Misión" abrió sus puertas en 1921. Era un seminario "integrado", admitiendo los candidatos al sacerdocio tanto a los negros como a los blancos. El primer sacerdote SMA procedente de este seminario fue ordenado el 13 de junio de 1923: era el Padre John A. John, un negro americano. Lissner, sin embargo, no había esperado la apertura de su seminario antes de pensar a sacerdotes negros. Algunos años antes había enviado dos hermanos negros a Lyon: Georges y Theodore Knight. Los dos fueron ordenados sacerdotes en Egipto, el primero en 1913 y el segundo al año siguiente, y los dos fueron nombrados profesores del Colegio SMA St Louis, en Tantah, Egipto. Un examen de la historia de la comunidad afro-americana de la Iglesia católica en América mostrará rápidamente que esta fundación era muy adelantada para su tiempo. De hecho, algunos años más tarde, el seminario tuvo que cerrar "porque los tiempos no estaban maduros para sacerdotes negros".
Un hecho interesante es que une parte de la financiación del seminario, mientras funcionó, procedía de la fortuna de (Santa) Madre Catherine Drexel, une heredera de Filadelfia que se hizo religiosa. Ella fundó las Hermanas del Santo Sacramento y era una amiga cercana del Padre Lissner. Su Orden estaba también al servicio de los negros y de los americanos.
El Padre Lissner llegó a ser Pro-Provincial en 1938 y primer Superior Provincial de la Provincia Americana SMA de 1941 a 1946. Murió el 7 de agosto de 1948 en Teneflay, New Jersey, tras una breve enfermedad a los 81 años.


2.- MENSAJE DEL PADRE LISSNER

"Durante largos años me he entregado activamente al trabajo de promoción de los negros y he encontrado un profundo interés por todo aquello que pudiera ir en ese sentido. Creo verdaderamente que el medio más poderoso para llegar ordinaria y emocionalmente a esta región negra del sur, que es, como dije, la verdadera columna vertebral de la población negra, sería el ministerio de sacerdotes, hermanas, hermanos y catequistas indígenas, que son parte de sus propios parientes y amigos.¿Quién comprende mejor al negro sino el mismo negro? La sangre es más espesa que el agua. Es absolutamente cierto que el trabajo de evangelización será lento a menos que les ofrezcamos esta cooperación. ¿A qué sirve mostrar al negro el camino de la perfección y los sacrificios que comporta, si, después de todo, le decimos prácticamente que no es apto para entrar en el santuario o para subir al púlpito? Nosotros podemos convertir efectivamente a estas personas a las que la gracia de Dios inspira el deseo de abrazar nuestra sagrada fe. Pero es la voluntad de Dios que alentemos hacia el sacerdocio a quienes muestran signos seguros de una vocación proporcionándole la formación del seminario. Ministros de su propia raza serían responsables mucho más eficaces que los supuestos filántropos de hoy. No está en mi mano poder llamarlos, pero soy de los numerosos misioneros que con la mayor seriedad desean y piden que esta responsabilidad sea otorgada en el futuro a quienes tienen la autoridad y los medios para hacerlo" (escrito probablemente hacia 1912, pero de fuente exacta desconocida).
"Creo firmemente en un clero indígena, sacerdotes, hermanas y hermanos de color para gente de color… Si deseamos seriamente convertir a nuestros 10 millones de compatriotas de color (en 1922) debemos establecer entre ellos un numeroso clero y hermanas de color. Si no, poco importa el sacrificio en hombres y dinero en nuestras misiones de color, nuestros esfuerzos no tendrán más flojos resultados" (Citado por J. L. Vogel, Red and White Roses in Black Soil, 1967, 282).

3.- MENSAJE DEL FUNDADOR
"En fin, ella [la Sociedad] podrá, a petición explícita de la Sagrada Congregación [Propaganda Fide], aceptar misiones fuera de África, con tal que sea entre la gente de color" (Articles Fondamentaux de 1858, en Documents de misión et de fondation, 220).
"Se quiere transformar a estos pueblos en pueblo francés, inglés, italiano, portugués u otro, antes que iniciarlos francamente en todo lo que nuestra santa religión tiene de fecundidad […]. Dejad pues al indio sea siempre indio y el chino, chino; y hacedlos sólo hijos de Dios y de la Iglesia. […] Vuestra admirable religión, Señor, modifica las sociedades, las perfecciona, las civiliza, pero no cambia el carácter esencial de los pueblos, pues no tiene necesidad de ello. Católica en toda la extensión de la palabra, está hecha para todos los lugares tanto como para todos los hombres. Ella puede establecerse en todas partes" (Souvenirs de douze ans de misión, 290-291).
Pero, es imposible, he aquí la terrible palabra que oímos repetida en todo momento, y tras el cual se atrinchera como detrás de una muralla inexpugnable. ¿Pero verdaderamente se ha intentado ver si es imposible? ¿Se han puesto los medios convenientes para hacerlo posible? Digámoslo claramente, absolutamente no" (Exposé abrégé de l'état de la religion dans l'Inde, en Documents de mission et de fondation, 115).
"Según los caminos establecidos en el orden de la gracia, los misioneros son tan útiles en todas partes que se puede decir que son en todas partes necesarios. Sin embargo, no deben ser en todas partes más un accesorio en la obra de la santificación de las almas. Ay del país donde la voz del misionero no se hace jamás oír; mayor desgracia todavía para el país donde no se ven más que misioneros" (Mes pensées sur les Missions nº 5, en Documents de misión et de fondation, 80-81).
"El Evangelio no es la obra de un hombre. No haría falta otra prueba que ésta: conviene a todos los tiempos, a todos los lugares, a todas las sociedades. La más imperfecta de éstas lo aceptará sin temor, pues el Evangelio no fulmina sus imperfecciones; él las corregirá. […] Las más perfectas lo saludarán con admiración, pues él es más perfecto que ellas" (Mes pensées sur les Missions nº 51, en Documents de misión et de fondation, 94).

4.- MENSAJE DEL NUEVO TESTAMENTO
"¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le descarría una de ellas, ¿no dejará en los montes las noventa y nueve, para ir en busca de la descarriada? Y si llega a encontrarla, os digo de verdad que tiene más alegría por ella que por las 99 no descarriadas. De la misma manera, no es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños" (Mt 18,12-14).
"Vino a Nazaret, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del profeta Isaías y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito:
El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor.
Enrollando el volumen lo devolvió al ministro, y se sentó. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en él. Comenzó, pues, a decirles: «Esta Escritura, que acabáis de oír, se ha cumplido hoy».
Y todos daban testimonio de él y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es éste el hijo de José?»" (Lc 4,16-22).


5.- PAUTAS DE REFLEXIÓN PARA COMPARTIR

¿Estoy atento a la situación de la diáspora africana en España, en Madrid, en mi barrio, en mi parroquia o en las parroquias que visito? ¿Qué hago para estar bien informado?


¿Qué hago en la práctica para anunciarles el mensaje evangélico de liberación total?

¿Tengo una posición clara contra todas las formas de racismo y discriminación en los ambientes donde se desenvuelve mi vida y actividad, incluida la familia?

¿Qué hago para luchar contra esos males del racismo y de la discriminación?

¿Intento interiorizar y promover los valores africanos? ¿Cómo? ¿Dónde?

Biografía de Paul Pellet: ESPIRITUALIDAD SMA


PAUL PELLET (1859 – 1914)
Poner constantemente a Cristo en el centro de nuestra vida
y traducir la caridad a los otros por medio de la atención
y de la delicadeza

1.- RESUMEN BIOGRÁFICO

Paul Pellet nació en la diócesis de Grenoble, en Sainte-Anne d'Estrablin, el 14 de noviembre de 1859, el año mismo de la muerte del Fundador al que estaría llamado a suceder.

La familia Pellet, dos varones y una chica, debía ser una familia SMA. El mayor, Étienne, ordenado en 1884, murió en Costa de Marfil en 1899; el segundo, Paul, misionero y obispo, fue nuestro segundo Superior General, de 1907 a 1914.

Su padre, simple albañil, no podía permitirse el lujo de pagar una doble pensión en el seminario por sus dos hijos. Paul cursó pues sus estudios secundarios e Lyon, donde tuvo la suerte de pasar algunos años en el Prado (1874-1877), bajo la dirección del bienaventurado Padre Antoine Chevrier. Ello marcó toda su vida muy profundamente: de esta época se remonta su amor por la obediencia, su devoción al Vía Crucis cotidiano y sus hábitos de austeridad (no bebía más que agua) y de mortificación (llevaba el cilicio que se ha conservado). Es incluso aquí donde escucha leer, en el comedor, la vida del que será Saint Théophane Vénard (1829-1861), misionero de Misiones Extranjeras de París, martirizado en Tonkin (actual Vietnam).

De 1877 a 1880 acaba sus estudios secundarios en su diócesis donde otra gracia le espera. En efecto, en 1879 es de señalar el paso del Padre François Devoucoux, joven misionero SMA de regreso del Dahomey, el cual habla tan bien que ocho seminaristas de Grenoble (entre otros: Camilla Bel, Joseph Pellat, Joseph Fugier, Pierre Piolat, Étienne y Paul Pellet, Benoît Venessy) entran en la SMA. El obispo de Grenoble, Monseñor Fava, era además un amigo del Padre Planque y un ardiente defensor de Misiones Africanas, hasta en Roma.

Paul Pellet decide entonces ser misionero y llega en 1880 al seminario SMA de Lyon, donde será ordenado sacerdote el 19 de mayo de 1883. Tras un año en Kork, Irlanda, para aprender allí inglés, se embarca en julio de 1884 hacia el Vicariato de la Costa del Benin.
Comienza su trabajo en Lagos, donde Monseñor Chausse le nombra rápidamente director de las escuelas, procurador del Vicariato y después su vicario general. Tras diez años de misión debe volver a Francia, agotado. Le van a confiar la dirección de la escuela apostólica de Sassenage. Pero en 1895 es consagrado obispo y nombrado vicario apostólico de la Costa del Benin con sede en Lagos.

En septiembre de 1901, mientras está recaudando fondos en Méjico para construir un seminario para el clero africano, es llamado a Lyon para la segunda Asamblea General que lo quiere como vicario general para secundar al P. Planque. Asume su cargo y al mismo tiempo la dirección del Seminario de Lyon a partir del 9 de enero de 1902.

De diciembre de 1904 a agosto de 1905 emprende una gran vuelta por África Occidental para visitar todas las Misiones confiadas a la SMA. El 9 de septiembre de 1907 es elegido por la Asamblea General como segundo Superior General.

Para mantener la unidad de la Sociedad, Monseñor Pellet acepta la creación de la primera provincia, la de Irlanda, en 1912. A partir de ese momento la SMA tomara el aspecto que tiene actualmente: un conjunto de entidades que se esfuerzan por seguir un mismo espíritu fundador.
A pesar de las resistencias de Monseñor Pellet, la Asamblea General de 1913 lo reelige como Superior General. Pero la enfermedad se lo lleva el 1 de marzo de 1914.

La Sociedad le debe mucho a Monseñor Pellet. Elaboró el primer reglamento fundamental de formación intelectual y espiritual. En 1907 construyó la casa de Chanly, Bélgica, el primer noviciado SMA. De 1910 a 1912 confió la dirección del mismo al P. Clero, jesuita, el tiempo de formar un sucesor SMA.

Compuso el Directorio, cuya redacción había pedido la Asamblea de 1901. Este Directorio que permaneció vigente hasta 1968. Escribió a sus compañeros varias cartas circulares que en 1913, poco antes de su muerte, fueron reunidas en un solo volumen bajo el título École apostolique des Missions Africaines de Lyon (Escuela apostólica de las Misiones Africanas de Lyon). Por medio del Directorio y la Escuela apostólica, se esforzó por dar a la Sociedad la cohesión necesaria para un trabajo fructífero en África.

La renuncia (a su familia, al mundo, a su cuerpo, a su espíritu, a su corazón, a su voluntad) es el eje central de estos textos y de toda su vida. Pues la renuncia permite pertenecer enteramente a Dios y a la misión. Moldeado por el Véritable Disciple (Verdadero Discípulo) del P. Chevrier, Monseñor Pellet desarrolla la misma espiritualidad. Desde la primera circular, la centra bien: Estudiar Jesucristo, para convertirse en un verdadero discípulo. Para seguir a Jesús (luz, sabiduría, fundamento, centro, principio y fin, camino, verdad, vida, modelo, rey, amigo, maestro) hay que llevar su cruz. Así se le puede seguir en su sacerdocio y en su estado de víctima, su dulzura, su humildad, su pobreza, su obediencia, su caridad, su oración, su predicación y sus trabajos, sus sufrimientos y su muerte.

2.- MENSAJE DE MONSEÑOR PELLET

"¡Plazca a Dios que pronto tengamos un santo, un gran santo que, tras haber sido la admiración y edificación de la Sociedad, sea puesto en los altares! Además de los favores que nos obtendrá del cielo por su poderosa intercesión, servirá de modelo a todos los miembros de la Sociedad. Habiéndose santificado en el contexto en el que vivimos y habiéndose elevado hasta la cumbre de la santidad en la obediencia a nuestras reglas, nos aparecerá como más cercano que los otros santos, y sus ejemplos nos parecerán menos difíciles a imitar. Personificará el ideal del misionero de Misiones Africanas; actualizará y fijará el espíritu de la Sociedad dándole la mejor de las recompensas. Pidamos encarecidamente a Dios que pronto haga surgir entre nosotros ese santo; digámosle a menudo y desde el fondo del corazón con Moisés: Domine, mitte quem missurus es [Señor, envía al que debéis enviar] (Ex 4,13)" (École apostolique, 19232, 12-113).

"En el mundo hay escuelas para hacer oficiales, otras para hacer ingenieros, otras incluso para hacer médicos, abogados, etc.; la de Jesucristo está para hacer santos" (Idem, 114).

"Hace falta a los hombres, a los sacerdotes, y sobre todo a los misioneros una varonil virtud, algo viril, que tenga nervios y músculos; y que la virtud que busca demasiado las dulzuras y huye el penoso esfuerzo y la exigencia no sería ni verdadera, ni sólida" (Idem, 123).

"Para nosotros, misioneros, no hay duda que, llamados a la vida apostólica como los discípulos a los que Jesús exigía la renuncia ni puede utilizarlos, sería muy saludable que tomásemos las palabras del Maestro en el sentido que ellos las tomaron y que renunciásemos efectivamente, y no sólo en espíritu, a todo lo que ellos renunciaron efectivamente. Hay, además, muchos casos en los que la renuncia efectiva se impone a nosotros como un deber grave, es todas las veces que algo se opone al cumplimiento de nuestros deberes de misioneros. ¿Quién no ve que tenemos una obligación estricta y grave de renunciar efectivamente a nuestra familia, a nuestro país, a situaciones lucrativas, a una vida placentera y confortable, a una existencia independiente, y, en muchos casos, a la salud y a la vida?" (Idem, 131-132).

"Somos instrumentos de los que Dios quiere bien servirse para realizar su obra. Estos instrumentos no los controla bien ni los puede utilizar bien, a no ser que no estén apegados a nada y se abandonen enteramente a él. Los santos estaban perfectamente desprendidos de ellos mismos y de todo. […] Para hacer el bien, el misionero debe adaptarse a las exigencias de su ministerio, y por eso, debe estar libre de todo lo que le impida entregarse plenamente al apostolado. Ahora bien, la libertad se obtiene por la renuncia" (Idem, 134-135).

"Conocéis mis ideas sobre las economías: sabéis que no quiero que recaigan sobre la alimentación que debe de ser siempre suficientemente abundante y también bien preparada. Ved pues si hay que modificar algo en vuestro menú ordinario " (Carta al P. Lang, 21 de noviembre de 1898, en AMA 2 C 3, 63).

Procurad conseguir siempre detalles sobre los últimos instantes de nuestros mártires, y enviarlos al Padre Procurador que los comunicará a la familia del difunto. ¡Por desgracia, cuántos casos se presentan a menudo! Sería bueno, creo, hacer volver al P. Gorju que necesita descanso desde hace ya mucho tiempo. ¿No pasa lo mismo con los PP. Bel y Landais? Que el P. Klauss se cuide más" (Carta al P. Radaelli, 3 de diciembre de 1900, en AMA 2 C 4a, 134).

"Si encontrásemos en África una o dos misiones donde pudiésemos enviar los de salud menos robusta, sería lo ideal, a condición, sin embargo, que el número de nuestras misiones más insalubres aumentara proporcionalmente; pues, en mi opinión, la Sociedad no debe perder, ella no debe perder bajo ningún precio el privilegio de tener las misiones más malsanas del globo" (Carta al P. Bricet, 10 de noviembre de 1905, en AMA 2 C 6, 461-462).

3.- MENSAJE DEL FUNDADOR

"Continuaréis plácidamente los trabajos que os son confiados hasta el momento en el que podamos reunirnos en comunidad, ejercitándoos durante ese tiempo en las virtudes apostólicas que se resumen en la perfecta renuncia a sí mismo" (Carta al P. Planque, fin de mayo de 1856, en Documentos de misión y de fundación, 158).

"Para cumplir lo que Dios pide de nosotros a fin de ser misioneros no sólo de nombre, hay que caminar necesariamente sobre las huellas de Jesucristo y seguir en todo su ejemplo. […] y, para seguirlo, hay que renunciar a sí mismo: Abneget semetipsum [que él renuncie a sí mismo]" (Retiro a los Misioneros, 136).

"Que nuestro corazón, que nuestro espíritu, que nuestra voluntad, que todo nuestro ser en una palabra, no nos pertenezca más a nosotros, sino a vos, a vos sin reserva, a vos sin pesar, a vos y a vos solo hasta el final. Así, oh buen Jesús, no nos negarás que te sigamos, para que, trabajando con vos, para vos y como vos, podamos decir con el Apóstol que no vivimos más que de vos: Vivo autem, jam non ego; vivit vero in me Christus [y ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mi] (Ga 2,20)" (Idem, 163).

"Confieso que hay necesariamente que aspirar a que un espíritu de mayor condescendencia y mayor simplicidad reine en la casa. Sería ruinoso, para el futuro de nuestra obra, si cada nuevo que llega pudiera decir abiertamente todo lo que se le pase por la cabeza, juzgar, zanjar, sin miramiento por quienes están encargados de algunas funciones. […] Solamente, sobre todo en el comienzo, actuemos, de nuestra parte, con mucha dulzura y paciencia para llevar bien a cabo lo que hay de imperfecto, sin empujar al desánimo a quienes, por otra parte, tienen buena voluntad para contribuir al éxito de la obra" (Carta al P. Planque, 29 de junio de 1857, en Documentos de misión y de fundación, 200).

4.- MENSAJE DEL NUEVO TESTAMENTO

"Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará. Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida?" (Mt 16,24-26).

"Aunque pudimos imponer nuestra autoridad por ser apóstoles de Cristo, nos mostramos amables con vosotros, como una madre cuida con cariño de sus hijos. De esta manera, amándoos a vosotros, queríamos daros no sólo el Evangelio de Dios, sino incluso nuestro propio ser, porque habíais llegado a sernos muy queridos" (1 Tes 2,7-8).

5.- PAUTAS DE REFLEXIÓN PARA COMPARTIR

¿Es realmente Jesucristo quien cuenta más que todo en mi vida? ¿Estoy quejándome continuamente de lo que tengo o no puedo tener?

¿Es que en las discusiones tengo tendencia a querer imponer siempre mi punto de vista?

¿Estoy atento a la vida de quienes viven a mí alrededor? ¿Estoy atento a su salud física, moral y espiritual?

jueves, 6 de marzo de 2008

Biografia de Joseph Zimmermann: ESPIRITUALIDAD SMA


JOSEPH ZIMMERMANN (1849 - 1921)
Ayudar a la Iglesia local a ser una Iglesia realmente misionera


1.- RESUMEN BIOGRÁFICO


Joseph Zimmermann nació en Weggis, en el cantón de lucerna y diócesis de Bâle, en Suiza, el 29 de abril de 1849. Segundo de una familia de diez hijos, cuatro niñas y seis niños, era un joven inteligente y bueno en sus estudios. Tras la escuela primaria en Weggis, en 1866-1867 comienza su formación secundaria en Lucerna et más tarde, de 1867-1869, en el Colegio Saint Michel de los Jesuitas, en Friburgo. De 1867 a 1871 estudia en Saint Maurice, en Valais, región francófona de Suiza. De 1871 a 1873 estudia filosofía y ciencias en la Universidad de Innsbruck, en Austria.
Tras la obtención de sus diplomas, a la edad de veintitrés años, la idea del sacerdocio, siempre en segundo plano, reaparece. Inseguro sobre el género de sacerdocio al que se siente llamado, entra en el seminario diocesano de Mállense, en Alemania, en octubre de 1873, donde realiza los estudios de teología. Durante su primer año allí, en 1873-1874, tomó la decisión de entrar en la SMA, y así pues, en octubre de 1874, llega al Seminario SMA en Lyon. Llega ser miembro de la Sociedad el 18 de diciembre de 1875. Como consecuencia de una enfermedad durante el verano de 1876, es enviado a la casa SMA de Niza donde es ordenado diácono en la capilla del seminario, el 23 de septiembre de 1876. Es ordenado sacerdote el 29 de septiembre en la iglesia SMA del Sagrado Corazón, en la misma ciudad.
Sus primeros años de sacerdote, Joseph enseña la teología dogmática en Lyon. Durante estos años realiza también varios viajes para recaudar fondos en los países de lengua alemana. Tiene bastante éxito en las dos cosas, predicación y recaudación de fondos. El hecho de poder hablar varias lenguas constituía una verdadera ventaja para ese trabajo.
El 24 de febrero de 1880, parte para África y llega a Lagos el 3 de abril. Sin embargo, a causa de problemas de salud, no permanece en África más unos meses. A su vuelta, y con una experiencia de primera mano en África, es nombrado para la recaudación de fondos en América y en todos los países de lengua alemana. Joseph Zimmermann era bueno en este trabajo, elocuente, persuasivo, y no desamparado por los obstáculos que los misioneros recaudadores experimentan habitualmente.
En 1882 se abre un nuevo capítulo en la vida del joven sacerdote. La rama irlandesa de la Sociedad estaba en crisis. Había sido fundada en 1878 para atraer vocaciones que trabajen en las misiones de la Sociedad en el África occidental inglesa. Pero se presentaban muy pocos candidatos aptos y los que había no perseveraban. La Sociedad no parecía ser bien vista en Irlanda, donde la Iglesia estaba preocupada por las cuestiones locales, une de ellas era auxiliar a la diáspora irlandesa, excluyendo cualquier otro apostolado. El coste de mantenimiento de esta fundación SMA improductiva era prohibitivo y estaba claro que se debía emprender una acción drástica. En enero de 1883, Joseph Zimmermann fue nombrado superior y llegó a Cork con la misión de ver lo que se podía salvar.
Allí, en el curso de los 28 años siguientes, no sólo impidió el cierre de la rama irlandesa de la Sociedad, sino que la edificó hasta el punto de convertirla en la primera Provincia de la Sociedad. Lo consiguió ganando a la Iglesia local a la causa misionera. Al principio, poco a poco, se hizo amigos en el clero y entre los laicos, ayudando allí donde era solicitado. Después, utilizando sus considerables poderes de elocuencia y persuasión, comienza a predicar el mensaje misionero en una Iglesia que, primero de todo, no quería oírlo, pero progresivamente comenzó a escucharle. Tocó una fibra profunda en el corazón del Catolicismo irlandés moderno, evocando el ilustre pasado misionero irlandés entre los siglos VIº y IXº y proclamando que Irlanda debía ocupar de nuevo su lugar entre las grandes naciones misioneras. Ha sido el fundador de la Provincia SMA de Irlanda y uno de los pocos de los que pueden ser llamados los Fundadores del Movimiento Misionero irlandés.
Eso no se realizó sin sufrimiento. De hecho encontró dificultades tanto en la misma Irlanda como al interior de la Sociedad, particularmente de parte de la Casa madre de Lyon. En ese momento, se pensaba que para preservar la unidad de la SMA, era necesario tener un centro claramente visible donde los candidatos, viniendo de diferentes países, pudiesen ser formados y pudiesen mezclarse. Zimmermann creía profundamente que había que dar un rostro irlandés a un Instituto nacido en Francia, si se quería que los obispos, sacerdotes e incluso la gente en su conjunto, así como los bienhechores se interesaran.
A pesar de las dificultades encontradas, gracias a su determinación, su habilidad, el apoyo de los obispos irlandeses y su conocimiento de Roma, Propaganda Fide aceptó su punto de vista aunque tratando con miramiento la responsabilidad del Superior General. La Provincia de Irlanda será erigida el 15 de mayo de 1912, pero el primer Superior debía ser el Padre Stephen Kyne.
Justo un año antes, en junio de 1911, Joseph Zimmermann había abandonado Irlanda para ocupar un nuevo puesto en Estados Unidos, en la parroquia negro americana de Saint Anthony en Savannah, en Georgia. Permaneció allí los diez últimos años de su vida. Murió el 19 de julio de 1921, sin haber podido responder a la invitación de la Provincia de Irlanda para que pasara los últimos años de su vida entre los compañeros irlandeses por quienes había trabajado tanto tiempo y tan bien.

2.- MENSAJE DEL PADRE ZIMMERMANN

"Puedo decir que durante todo el año no podía tomar ni una sola vez la cena los sábados con los otros, pues siempre estaba en el confesionario desde las 5 ó las seis hasta las 10 e incluso hasta media noche […]. Debo decir que somos muy respetados. La semana anterior, por ejemplo, había une reunión del Consejo de la Ciudad que se reúne a fecha fija. Me presenté en el departamento de mejoras públicas. […] Pues bien, cuando me presentaba, el alcalde se avanzó hacia mí y me tendió la mano en pleno Consejo y me llamó por mi nombre, y muchos me saludaron llamándome por mi nombre; yo estaba sorprendido y tenía casi vergüenza viendo que ellos conocían mi nombre mientras que yo no los conocía" (Carta al P. Planque, Cork 1º de noviembre de 1886, en AMA 14/1 14.453).
"He visto a Monseñor O'Callaghan, el nuevo obispo de Cork. Como era la primera visita, tenía la intención de no pedirle nada. Pero él mismo comenzó diciendo que había oído que en otro tiempo había tenido la jurisdicción y que este año me había sido suprimida; me dijo también que había oído que usted había pedido explicaciones […]; dijo que, en respuesta a esta petición, renueva la jurisdicción tal y como la tenía anteriormente, es decir como la tienen todos los sacerdotes de la diócesis: así mi jurisdicción ha sido renovada sin ni siquiera haberla pedido. Además, decía que sabía todo acerca de nuestra capilla, que él la considera como una capilla pública y que así no tenemos más necesidad de cerrarla los domingos" (Carta al P. Planque, Cork 28 de noviembre de 1886, en AMA 14/1 14.454).
He pasado un año duro; cuántas veces me he acostado sin cenar y cuántas noches he pasado sin acostarme en absoluto salvo en los bancos de la estación, sin hablar de otros sinsabores que han sido para mí más duros que estas privaciones, sinsabores que me han hecho llorar más de una vez" (Carta al P. Planque, Nueva Cork 12 de junio de 1890, en AMA 14/1 14.531).
"Vuestra amable carta acompañada de un cheque […] me llegó bien ayer. Me ha emocionado tanto este nuevo gesto de vuestra generosidad que he debido salir fuera, al aire libre, para contener esta alegría y esta consolación […] Oh querido M. Blake, mi corazón no está apegado al dinero, pero conozco por experiencia su valor y cuán difícil es conseguir los medios materiales indispensables para hacer avanzar el trabajo" (Carta a M. Blake, 25 de octubre de 1900, en SMA Cork Archives).
Hice la visita programada a S. Ex. El Arzobispo de Tuam. Ha sido una buena entrevista. A pesar de ser naturalmente tímido, la gran bondad de Su Excelencia ha hecho que me sintiera a gusto. He podido exponerle el trabajo, el objetivo y la finalidad de nuestra Sociedad. Se ha tomado gran interés y me ha dado claramente a entender que nuestro trabajo tenía toda su simpatía, [y] consecuentemente su favor y su poderoso apoyo. He visto que era muy favorable al noble proyecto que usted tiene en vista para Ballinafad. […] Ve, mi querido M. Blake, ante usted soy como un libro abierto. Y siento menos reserva porque vuestra bondad le ha identificado con nuestro trabajo, de modo que mis dificultades son vuestras dificultades y nuestros éxitos vuestros éxitos" (Carta a M. Blake, 5 de febrero de 1905, en SMA Cork Archives).
"África es tan extensa, con un número tan inmenso de paganos, y las conversiones […] relativamente lentas, que harán falta siglos para conducir toda África a la Santa Iglesia de Cristo. Nunca habrá allí demasiados misioneros. Es pues sumamente importante crear residencias de misioneros y los medios para sostenerlas" (Carta a M. Blake, 15 de noviembre de 1904, en SMA Cork Archives).


3.- MENSAJE DEL FUNDADOR

"Hoy, han sido rebasadas mis esperanzas. Tenemos una casa, las simpatías del clero por todas partes por donde he podido dar suficientemente a conocer mi obra, la seguridad de la ayuda de la Propagación de la Fe, ocho o diez sujetos muy bien dispuestos, de los cuales cuatro o cinco listos para partir dentro de algunos meses, la perspectiva de numerosas vocaciones para alimentar en un futuro nuestra casa central de Lyon" (Carta al Cardenal Barnabó, 12-18 noviembre, en Documentos de misión y fundación, 180).
"Desde el punto de vista material, el rocío celeste ha continuado a caer sobre nosotros, y tengo la consolación de dejar cerca de cien mil francos de dote a nuestra naciente empresa" (Carta al Cardenal Barnabó, 17 de febrero de 1859, en Documentos de misión y fundación, 247).
"Y nosotros, muy querido M. Planque, cuidémonos del desánimo. Son las pruebas del momento, las de la creación, que equivalen bien a las del cielo abrasador de los trópicos y que no serán, espero, menos meritorias. Debemos esperarnos toda clase de contradicciones de parte de los hombres y del demonio, pero éste no ganará nada en ello si somos constantes" (Carta al P. Planque, 30 de diciembre de 1856, en Documentos de misión y fundación, 187).
"Me parece que habéis hecho bien aceptando la misa de las seis del domingo. Será un poco penoso mientras seáis el único sacerdote, pero no hay que dejar pasar la ocasión de hacer algo útil, y hay que esperar que Dios nos envíe algunos nuevos miembros" (Carta al P. Planque, 28 de diciembre de 1856, en Documentos de misión y fundación, 186).


4.- MENSAJE DEL NUEVO TESTAMENTO

"Jesús les contestó: «Vamos a otra parte, a los pueblos vecinos, para predicar también allí, pues para esto he venido». Y se fue a predicar en sus sinagogas por toda Galilea, expulsando los demonios" (Mc 1,38-39).
"Un día, mientras celebraban la liturgia del Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: «Separadme a Bernabé y a Saulo para la misión que les he encomendado». Entonces, después de ayunar y orar, les impusieron las manos y los despidieron" (Hch 13,2-3).
"Aquella noche Pablo tuvo una visión. Se le presentó un macedonio y le hizo esta súplica: «Pasa a Macedonia, ven en nuestra ayuda». Ante esta visión, procuramos pasar rápidamente a Macedonia, persuadidos de que Dios nos llamaba a anunciarles la buena noticia". (Hch 16,9-10).


PAUTAS DE REFLEXIÓN PARA COMPARTIR

¿Cómo puedo describir mi relación con mi Iglesia de origen?

¿Qué pasos he dado o estoy dando para promover la misión en mi Iglesia de origen?

¿Qué hago para que despierte y asuma mi Iglesia de origen su responsabilidad hacia la misión ad gentes y ad extra?

¿Cuáles han sido los obstáculos encontrados?

¿Qué medios se han mostrado útiles para vencer esos obstáculos?

¿Me he preocupado y puesto los medios para leer las enseñanzas del Vaticano II y los documentos recientes de la Iglesia sobre la vocación misionera de la Iglesia local?

sábado, 1 de marzo de 2008

FORMACIÓN SFSMA 2008: JESÚS Y LA MISION DE LA IGLESIA

CONCLUSIÓN: LA MISIÓN DE JESÚS Y
LA MISIÓN DE LA IGLESIA


En síntesis podemos decir que Jesús y su misión fueron decisivos para el carácter, alcance, urgencia y autoridad de la misión universal de la Iglesia primitiva.
El carácter: la perspectiva postpascual y las diversas circunstancias de los escritores del NT. y de sus comunidades reinterpretarán la tradición histórica proveniente de Jesús. Las teologías misioneras llevan el sello del ministerio de Jesús. Todo el NT enfatiza la iniciativa de Dios en la salvación, la importancia capital del mandamiento del amor, la reconciliación, la comunidad, la apertura hacia los marginados y la confianza filial en Dios.
El alcance: el problema de las "fronteras", igual que para Jesús, fue una preocupación capital para la Iglesia primitiva, hasta el punto de tener que luchar duramente por traspasar los confines de Israel para abrirse a los gentiles. Los escritos paulinos y buena parte de la tradición evangélica dan testimonio de ello. El tema de las fronteras alcanza dimensiones cósmicas (cf. Col y Ef). Este movimiento centrífugo salvó a la Iglesia de convertirse en una secta.
La urgencia: en la comunidad primitiva se vivía un clima escatológico. Se anhelaba el fin del mundo, con el convencimiento (sobre todo Lucas y Pablo) de estar viviendo la esperada era del Espíritu, confiada del triunfo futuro. Esta conciencia histórica estaba en perfecta continuidad con la visión de Jesús sobre la historia. Sin ser la única razón de apertura a los gentiles fue un motivo esencial de la misión cristiana universal.
La autoridad: el nexo entre Jesús y la misión de la Iglesia primitiva no está, en último término, en lo que Jesús había dicho o hecho, sino en quién era. Si la crucifixión podía interpretarse como interrogante sobre la persona y ministerio de Jesús, dejando en entredicho sus pretensiones mesiánicas, la resurrección ponía en claro el sentido y valor de la persona y obra de Jesús. Por la resurrección la comunidad está convencida de que Jesús no era un fracasado y de que Dios le había dado la razón (Hch 2,36). La resurrección revela a la Iglesia primitiva la verdadera identidad de Jesús de Nazaret: es el Cristo, el Hijo de Dios y el Hijo del hombre, el Señor del universo. Ahí tenemos el origen de la llamada teología de la misión en el Nuevo Testamento.

FORMACIÓN SFSMA 2008: JESÚS Y LA MISION DE LA IGLESIA


C. - DIMENSIONES UNIVERSALES DEL MINISTERIO DE JESÚS RESPECTO AL REINO


Aunque Jesús no inauguró explícitamente un programa de misión universal, su persona, su enseñanza y sus obras tenían unas dimensiones universales que están a la base del movimiento misionero de la Iglesia. Estas son tres:
1.- Una imagen más abierta de Dios.
A lo largo de la historia, la fe de Israel, sobre todo a partir de las pruebas y crisis que sufrió, fue descubriendo que su Dios no sólo era su Salvador, sino también el Dios Creador y Señor del universo y en cuanto tal Dueño soberano de la Historia (cf. Deutero-Isaías). Jesús, beneficiario de esta imagen de Dios heredada del judaísmo, sin añadirle nada, pone el énfasis en ciertos aspectos que él consideraba esenciales y que el judaísmo ponía muy en segundo plano.
Jesús pone el acento sobre la cercanía, disponibilidad y solicitud amorosa y providente de Dios (Mt 6,25-32), superior a la de los padres humanos (Lc 11,11-13), por lo que hay que orar insistentemente y sin vacilar (Lc 11,5-11), invocándole con el apelativo de "Padre" (Lc 11,2; Mt 6,9; 23,9).
Estas actitudes divinas, reveladas en la persona y en la enseñanza de Jesús son un ofrecimiento incondicional y gratuito de Dios que exigen del hombre una respuesta obediente, por eso Jesús pide obediencia a la voluntad de Dios (Mt 7,21), expresada en su palabra (Mt 7,24-27). La estructura misma del Sermón de la Montaña (Mt 5-7) pide un comportamiento paralelo en la relación con Dios y con el hombre (Mt 6,12.14-15; 5,43-48).
La falta de respuesta implica autodestrucción, juicio y exclusión, sin embargo Jesús pone más el énfasis en el primer impulso de Dios que es aceptación, perdón, apertura, inclusión, tanto para los de dentro como para los de fuera.
La característica sobresaliente del ministerio de Jesús es esa tendencia llamativa y provocadora a derribar fronteras. Este elemento aparecerá en la teología de la misión en Pablo, para quien Dios es "imparcial", ofreciendo la salvación gratuitamente a los cercanos y a los alejados de Dios, a los judíos y a los gentiles. Lucas-Hechos pone también de relieve la "imparcialidad" bondadosa de Dios, relacionándola con el ministerio de Jesús que derriba fronteras. Así con los otros escritos del NT
2.- Visión "inclusivista" del Pueblo de Dios.
El ministerio de Jesús implica una visión más abierta y abarcadora de "Pueblo de Dios", eliminando las fronteras harto exclusivista de Israel como pueblo "elegido".
La elección de los Doce evoca, no la concepción de pueblo de Dios como un "resto" (motivo muy caro al profetismo, sobre todo del postexilio y muy de moda en la época de Jesús, Qumrán por ejemplo), sino como totalidad (doce tribus de Israel) del "Pueblo de Dios restaurado". En realidad, Jesús vuelve al sentido más tradicional y primigenio de "Pueblo de Dios".
La metáfora del "banquete mesiánico", usada por Jesús tanto en parábolas (Mt 22,1-10; 25,1-13; Lc 14,15-24; 15,22-24; 22,16) como en dichos (Mt 8,11; Lc 13,28-29), representa una corrección del motivo de la peregrinación escatológica de las naciones a Sión (cf. Is 60). El relato de la curación del siervo del centurión termina con una declaración solemne de Jesús en la que pone a los gentiles en igualdad de condiciones con los hijos de Israel en la era mesiánica (Mt 8,11; Lc 13,28-29). Este "logion" parece, según los expertos, remontarse al mismo Jesús y es una respuesta a la actitud de fe del centurión (Mt 8,5-10). El criterio de admisión es la respuesta de fe, como confianza ilimitada en Jesús (Mt 8,5-13; Mc 7,24-30), como obediencia a su voluntad y amor al prójimo (Mt 7,15-27; 10,15; 11,22; 21,28-32; 25,31-46). Esta crítica profética de Jesús contra las fronteras levantadas por el judaísmo le acarreó la hostilidad de las clases dirigentes, pero así quedaban abiertas las puertas a la misión universal posterior de la Iglesia.
3.- Visión "optimista" del destino humano.
El ministerio de Jesús tuvo repercusiones en la comprensión del sentido de la historia. Ahora bien, la dificultad que se presenta es descifrar en las declaraciones de Jesús acerca del Reino el momento de su cumplimiento. A veces parece inminente (Mc 1,14-15), otras apunta hacia un futuro lejano (Mt 13,24-30). Esto es debido, quizá, a una cierta ambigüedad por parte de Jesús (Mc 13,32). De todos modos lo importante no está en conocer el momento "preciso" de su cumplimiento en la historia. La misma naturaleza del Reino lleva en sí esta imprecisión, dado que lo esencial del mismo es una experiencia de la soberanía de Dios, por lo que se refiere más a una calidad de vida que a un clímax de la historia. La consumación del Reino continúa siendo futura, pero su irrupción en el presente de la historia se experimenta ya en la actuación de Jesús, como los exorcismos (Lc 11,20) o el perdón (Mt 18,21-35). En todo momento la iniciativa salvadora pertenece a Dios. Las convicciones de Jesús sobre este punto influyeron posteriormente en la Iglesia. Podemos resumirlas en tres:
a) La enseñanza de Jesús revela su visión "optimista", esperanzada de la historia.
Las parábolas de la semilla muestran que la victoria definitiva del Reino está asegurada, a pesar de las dificultades encontradas (Mc 4,3-9.26-29.30-32), gracias al poder de Dios. Algunos "logia" de Jesús muestran su confianza total en la victoria, a pesar de las circunstancias del momento (Mc 14,25; Lc 22,16.18).
b) Jesús estaba plenamente convencido que la llegada del Reino significaba la victoria sobre el mal y la muerte.
Con esto comparte una visión apocalíptica de la historia (Mt 13,24-30. 36-43.47-50; Mc 13,3-27) Una visión anticipada de esta victoria son los exorcismos (Lc 10,17).
c) Estos dos aspectos del Reino, que van unidos, convergen en el presente.
Este presente es tiempo de vigilancia (Mc 13,33-37), pero también de confianza (Mc 13,11-13; Mt 10,16-31). Con estas actitudes él mismo se enfrenta a la muerte (Lc 13,33; Mc 14,26; Mt 26,18). Valores como la justicia, la paz y el amor, criterios supremos de la vida humana, se convierten en normas operativas para el momento presente (Mt 5-7; 25,31-46).
Esto explica también la apertura de Jesús hacia los marginados y los gentiles. Aunque la afluencia de los gentiles forma parte del escenario final del Reino de Dios, ya desde ahora son bien acogidos y se elogia a los que se acercan y responden con interés a la invitación (Mt 8,11), porque la irrupción de una visión "inclusiva" del Reino forma parte del presente.
Este tono escatológico del Reino presentado por Jesús en su ministerio tuvo una gran influencia en la Iglesia primitiva y más concretamente en las motivaciones de la misión universal. La experiencia de la resurrección vino a validar e intensificar esta perspectiva histórica comunicada por Jesús a sus discípulos.

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B. - JESÚS Y EL REINO DE DIOS


1.- Punto de partida y contexto de la misión.
Jesús comenzó su ministerio proclamando solemnemente la llegada del reino de Dios (cf. Mc 1,14-15). Este fue el motivo central de su mensaje. El símbolo de reino o reinado de Dios proviene de la tradición vétero e intertestamentaria[1] que había acuñado este término para expresar el concepto de la soberanía divina sobre Israel y sobre las naciones. Aunque no fuese un elemento predominante en la teología judía, dicha metáfora era corriente en tiempos de Jesús y él la usó conscientemente porque expresaba mejor que ninguna otra el significado de su misión.
Lo que esta metáfora evoca, en su nivel más profundo, es la relación salvífica entre Yahvé y su pueblo. La experiencia más original y primigenia que tuvo Israel de Dios no fue la de un Dios creador, sino la de un Dios salvador que lo liberaba de la esclavitud de Egipto, estableciendo una alianza y conduciéndolo a la Tierra Prometida. Este Dios era un "Dios único y celoso" que regía todo el universo y todos los pueblos.
En todo el A.T. está presente la fe en el cumplimiento de las promesas hechas por Dios a los patriarcas, a pesar de los fallos del pueblo y de sus instituciones y, quizá, a causa de ellos todas las esperanzas se fueron centrando solamente en el poder de Dios que levantaría un templo perfecto (cf. Ezequiel); un siervo ungido, un rey y pastor que dirigiría dignamente al pueblo (cf. Isaías y Ezequiel): Dios mismo vendría a establecer su reinado.
Este reino tiene, como bien definió Walter KASPER[2], tres características:
1º) Un carácter escatológico. Abarca todas las esperanzas de Israel sobre su destino supremo con la certeza de que, con la llegada del Reino, Dios se manifestará como Señor absoluto y universal. Por eso Jesús escoge esta motivo en su predicación, mostrando su convencimiento de que el kairós ha llegado con su persona y su misión. Toda ella estará inmersa en este clima.
2º) Un carácter teológico, no geográfico ni político. En la tradición véterotestamenteria y del judaísmo significaba la presencia salvadora y transformadora de Dios mismo en la historia. Es el reinado tan ansiado por todo israelita piadoso.
3º) Un carácter soteriológico. "Dios reina" significa que Dios mismo está comprometido en la salvación de su pueblo; que destruirá el mal, el dolor y la muerte. Esta presencia salvadora de Dios forjará un pueblo renovado en una tierra pacífica, en el sentido semítico del término.
Esta metáfora le sirvió a Jesús estupendamente para su predicación, pues era un símbolo netamente judío, enraizado en su cultura y en las esperanzas del pueblo, pero al mismo tiempo rebasa la dimensión nacionalista de dichas esperanzas para alcanzar una dimensión universal.
2.- ¿Qué definición da Jesús del Reino?
Jesús no dio una definición del Reino, aunque la expresión podemos encontrarla en los sumarios (cf. Mc 1,15; etc.), en sus parábolas y dichos (cf. Mc 4,11.26.30; Mt 13,24.31.33.44.45.47; Lc 13,18; 17,21). La concepción que Jesús tenía del Reino hay que descubrirlo en el mensaje global de su enseñanza, de sus obras y de su estilo de vida. Para ello nos fijaremos en cinco aspectos de su vida y mensaje:
a) La extraordinaria piedad de Jesús.
Uno de los rasgos más característicos de la misma fue su modo de relacionarse con Dios, llamándole 'abbâ (cf. Mc 14,36). Tal invocación no tiene parangón en el judaísmo de su época. Esta intimidad y espontaneidad la inculca a sus discípulos a la hora de dirigirse a Dios en la oración (Lc 11,2-4). Si Jesús se dirige a Dios en estos términos es porque lo experimenta como el Dios clemente y compasivo, cercano y amoroso. Esta experiencia nos la libran las tres parábolas de la misericordia (Lc 15), la de los jornaleros de la viña (Mt 20,1-16). La invitación al amor y a la misericordia sin límites se fundamenta en la experiencia de un Dios amante y misericordioso que exige la imitación como respuesta humana (Lc 6,27-28.32-36). Esta es la consecuencia de la conversión que pide Jesús (Mc 1,15).
b) El ministerio de compasión con los marginados.
Un rasgo característico que los evangelios nos presentan del ministerio de Jesús es su modo de relacionarse con los marginados de la sociedad judía, los "sin ley", el `am hâ'ares que estaban excluidos de la participación religiosa y social, sabiendo ver en ellos su lado bueno y positivo:
come con ellos (Mt 9,10; 11,19; Mc 2,15-17; Lc 7,31-35);
se pone de su parte (Lc 6,20-26);
manifiesta una actitud de abertura hacia los samaritanos (Lc 10,25-37; 17,11-19; Jn 4);
acoge mujeres en su compañía, las admite al discipulado, teniendo un comportamiento provocador para la mentalidad de la época (Lc 7,36-50; 8,1-3; 10,38-42; Jn 4,27);
su actitud hacia los temidos y odiados extranjeros es abierta y favorable (Mt 8,5-13; Mc 7,24-30). Esta actitud se extiende a ciudades paganas (Mt 11,20-24).
Estas compañías irritantes de Jesús no son pura casualidad en su ministerio, sino todo lo contrario. Esta actitud de Jesús, reflejada en un comportamiento que rompe las fronteras de la marginación y del exclusivismo son una parábola en acción de la comprensión que tenía de Dios y de su reinado.
Este estilo provocador del ministerio de Jesús hay que vincularlo con su piedad, con su experiencia de un Dios libre, que no puede ser encerrado o controlado por las fronteras creadas por Israel, dentro de la más pura línea profética. Esta será un nexo esencial con la misión universal de la iglesia primitiva.
c) Jesús y la Ley
Los relatos evangélicos, aunque presentan a Jesús como un judío estricto, no dejan lugar a dudas sobre sus discrepancias con algunos de sus contemporáneos a la hora de interpretar la Ley. Como botón de muestra podemos ver algunos textos:
la observancia del sábado está subordinada al bien del hombre para quien fue legislado (Mc 2,23-28; 3,1-6);
prioridad de la pureza interna sobre los ritos de purificación externos (Mc 7,1-23);
superioridad de valores como la justicia, la misericordia y la fidelidad sobre otros preceptos menores de la ley (Mt 23,23);
la síntesis de su enseñanza está en la subordinación de toda la Ley al mandamiento del amor (Mt 22,40 y par.)
Todos estos conflictos revelan la concepción que Jesús tiene del Reino. Para Dios, que viene a regir a su pueblo, lo que prima es el bien del hombre y todo debe contribuir a este fin, incluida la Ley y esta es la voluntad fundamental de Dios. Jesús hace suya esta causa.
d) Enseñanza de Jesús sobre la reconciliación y el perdón.
Durante su ministerio Jesús pone el énfasis en el perdón y en la reconciliación, a expensas del juicio o la retribución. La enseñanza de Jesús revelando a un Dios misericordioso que perdona sin límites y gratuitamente forma parte del meollo de su mensaje. Quien lo acepta, debe de admitir la misma dinámica: el perdón de Dios y la reconciliación humana están estrechamente unidas (cf. Mt 6,12; Lc 11,4), pues los hijos de Dios deben parecerse al que invocan como Padre (Lc 6,36; 11,2).
El texto que mejor ilustra esta enseñanza es Mt 18,21-35. La parábola concluye refiriéndose al Padrenuestro (Mt 18,35; cf. Mt 6,12).
Hasta el culto, siguiendo la tradición profética (cf. Is 1,10), está subordinado a la reconciliación entre hermanos (Mt 5,23-24).
Este ministerio de Jesús hace saltar por los aires una vez más las fronteras del exclusivismo, de la enemistad, de la ley del talión, poniendo las base de una misión universal.
e) Las curaciones y exorcismos de Jesús.
Los evangelios nos presentan a Jesús como un hombre de un gran carisma personal y de una gran autoridad en palabras y obras (cf. Mc 1,27; la estructura de Mateo: discursos-milagros).
Curaba tanto dolencias físicas (Mc 1,30-31; Mc 3,1-6; Mc 8,22-26; Lc 5,12-16) como psicológicas (cf. Mt 4,23-25). Aparece también, sobre todo en Marcos, realizando muchos exorcismos liberando a personas poseídas (cf. Mc 3,10-11; 5,1-20; 9,14-27).
Lo importante no es tanto las curaciones en sí, sino el significado de las mismas. Jesús las relaciona con la llegada del Reino, de la que son un signo (Lc 11,20). La llegada de Jesús y su ministerio es un combate sin tregua contra Satanás al que expulsa por el poder de Dios cuya voluntad es salvar al hombre y no como le acusan sus enemigos (cf. Mc 3,22-27).
Las curaciones y exorcismos tienen, en los evangelios, una significación escatológica: mediante la acción liberadora que Jesús realiza en nombre de Dios, las esperanzas de Israel a lo largo de la historia hallan su pleno cumplimiento.
Aunque la mayor parte de los beneficiarios son judíos, la lucha entablada por Jesús contra las fuerzas del mal alcanzan tintes universales y cósmicos, pues el sufrimiento, la enfermedad y la muerte son cuestiones universales. Este ministerio de Jesús da un impulso más a las implicaciones universales de su misión.
[1] En hebreo aparece la expresión YHWH mâlâk, sobre todo en los salmos (cf. Sal 93,1; 96,10; 97,1; 99,1). La expresión malkût šamayim pertenece al judaísmo tardío. De ahí pasó a los evangelios. Mateo utilizó la expresión al pie de la letra: basileía tôn ouranôn. Marcos y Lucas usaron la expresión basileía toû theoû.
[2] Cf. W. KASPER, Jesús, el Cristo. Ediciones Sígueme. Salamanca 19793, pp. 86-107.

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A. - JESUS Y LOS GENTILES

A la hora de establecer las bases de la misión universal de la Iglesia, lo importante es determinar hasta qué punto hay una conexión directa entre la misión universal de la iglesia primitiva con Jesús de Nazaret. ¿Lanzó explícitamente este Jesús de Nazaret, durante su vida terrena en Palestina, un programa misionero universal que justifique la acción misionera de sus discípulos por los cuatro puntos cardinales? Si no fue así, ¿qué hacemos de los textos clásicos sobre el mandato misionero? ¿De dónde arranca el impulso misionero de la Iglesia? ¿Tiene algo que ver con Jesús de Nazaret? Para ello lo mejor es acudir a las fuentes del Nuevo Testamento.
FUENTES: Disponemos de los Evangelios. Nos fijamos en el Jesús histórico e intentamos descubrir el fundamento de la misión cristiana. ¿Se hallan sus raíces en el Jesús histórico? ¿Hasta qué punto y de qué manera? Tenemos textos en sentido positivo (+) y negativo (-).
Sentido positivo:
* Jesús encuentra a gentiles (Mc 7,24-30; Mt 8,5-13) (+)
* Misión universal (Mt 28,16-20; Mc 16,14-20; Lc 24,47; Jn 20,21 [son textos postpascuales]) (+).
Mc 13,10; Mt 24,14; 26,13 (se refieren a la actividad postpascual de la comunidad primitiva (+).
Sentido negativo:
* Otros testimonios (Mt 10,5; 15,24; 23,15) (-)
De estos testimonios podríamos, pues, deducir lo siguiente:
· Para Mateo, el espíritu del ministerio de Jesús está orientado hacia los judíos.
· Los pocos gentiles que aparecen son siempre ellos los que se acercan a Jesús.
· Hay pocas pruebas de que Jesús hubiera trazado un programa consciente de predicación a los gentiles.
· Los evangelios no ofrecen pruebas firmes de que Jesús de Nazaret, durante su vida, se dedicara a una misión universal de modo explícito, ni que ordenara a sus discípulos el hacerlo así.
La evolución de la conciencia global de la Iglesia sobre una misión universal dirigida a los gentiles fue gradual y a veces penosa, como lo confirman Hch 11; Gal 2,1-4.
· Si Jesús hubiera iniciado explícitamente esta misión, en vida, no habrían surgido problemas ni reticencias en la comunidad judeo-cristiana palestinense.
Si esto es así, ¿cómo conectar la persona y ministerio de Jesús con la misión universal de la iglesia primitiva? Los especialistas andan divididos sobre las conclusiones derivadas de los textos. Se pueden resumir en cuatro:
1) Jesús fue un misionero en toda regla entre los gentiles: viajes a territorio gentil, abertura hacia ellos, mandato misionero a los discípulos.
* Crítica: No tiene en cuenta los testimonios negativos ni el carácter postpascual del mandato misionero de Jesús.
2) Durante su vida, Jesús no inauguró la misión universal, pero tenía la idea en la cabeza y tras la resurrección encomendó está misión a sus discípulos.
· Crítica: Reconoce el carácter postpascual de los textos sobre el mandato misionero, pero la hipótesis sobre la conciencia histórica de Jesús plantea no tiene mucha base textual. Además no tiene en cuenta las vacilaciones de la iglesia primitiva a la hora de admitir a los gentiles, como muestra el libro de los Hechos.
3) Para otros (Harnack y teólogos liberales del s. XIX) la misión entre los gentiles fue producto de la reflexión de la comunidad primitiva que cayó en la cuenta de las implicaciones universalistas de la enseñanza de Jesús de Nazaret.
· Crítica: Respeta los testimonios sobre la conciencia inicial de la comunidad primitiva, pero pasa por alto un factor importante: la conciencia de Jesús y de la Iglesia de que había llegado el kairós de la salvación. La misión dimana de esta declaración de Jesús y no sólo de principios teológicos universalistas sacados de su enseñanza.
4) J. Jeremías acentuó el factor "tiempo" en la aparición de la misión entre los gentiles. Jesús no la inauguró, ni la Iglesia la dedujo a partir de la enseñanza del Maestro, sino que la resurrección fue el elemento escatológico desencadenante de la misión universal al convencer a los discípulos de que había comenzado el "ésjaton", la era final de la salvación.
· Crítica: Tiene en cuenta el elemento escatológico, pero no explica el dinamismo de la misión. Si Dios conduce a los gentiles hacia Sión ¿por qué los cristianos se sienten impulsados a proclamar el Evangelio a los gentiles más allá de las fronteras de Palestina y del judaísmo? No está bien explicada la relación interna entre el mensaje de Jesús y la misión universal de la Iglesia.
Ninguna de las cuatro da una solución, pero cada una tiene elementos válidos que pueden ayudar a esclarecer la relación entre la historia de Jesús y la actividad misionera de la primitiva comunidad. Para ello hay que respetar, por una parte, la conexión interna entre el mensaje de Jesús tal como se proclamó en su día a sus oyentes (principalmente judíos) y el mensaje proclamado por la Iglesia a judíos y gentiles.
Hay que respetar, por otra parte, la conexión entre la visión de Jesús acerca del kairós de la historia de la salvación, comenzado con su ministerio sobre el reino de Dios y la actividad de la iglesia primitiva, convencida del comienzo de la era final, el ésjaton.
No debemos perder de vista el nexo esencial entre la persona del Jesús prepascual con el impacto que causó en sus discípulos, y la persona de Jesús resucitado, Señor y Animador de su Iglesia Misionera.
El modo más apropiado de buscar este nexo es hacer un breve estudio del motivo central del mensaje y de la vida de Jesús: el Reino de Dios.

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INTRODUCCION

JESÚS Y LA MISIÓN DE LA IGLESIA[1]
Un examen del A.T. nos revela que el tema de la misión no está totalmente ausente, en el sentido más amplio.
· Israel ha nacido entre las naciones (Gn 10-11; Am 9,7).
· De ellas tomó y adaptó su idioma, su culto y cultura.
· En algunas tradiciones se siente la preocupación por el papel que debe jugar Israel entre los pueblos vecinos como testigo de la presencia viva de Dios.
· Profetas como Jeremías (su vocación: Jer 1; especialmente el v.5: nâbî leggôyin netattîkha: "te establecí profeta de las naciones [paganas]"), Amós (su visión de Dios: Am 1-2; y de Israel, escogida por gracia, como los otros pueblos: Am 9,7) y, sobre todo, el Deutero-Isaías (cantos del Siervo: Is 42,1-7; 49, 1-6; 50,4-9; 52,13-53,12) dieron un sentido universalista a la salvación. Esta, sin embargo, no es ir hacia las naciones, sino al revés.
· Incluso en la concentración etnocéntrica que dominó el judaísmo tras el destierro, no faltaron intentos de revisar las pretensiones demasiado exclusivistas de que se poseía el favor divino (véase Jonás).
· En la literatura intertestamentaria (período helenista: época macabea)... hay corrientes intransigentes (libro de los Jubileos, cap. 30 [cf. Gn 34], contra los matrimonios mixtos; cf. A. Diez Macho, Apócrifos del A.T., vol. II, Madrid 1983) y más universalistas (libro de José y Asenet, cf. A. Diez Macho, Apócrifos del A.T., vol. III, Madrid 1982).
· En el judaísmo palestinense de la época de Jesús e inmediatamente anterior y posterior, sobre todo el judaísmo de la diáspora, se hallaban las dos tendencias: la esenia que era exclusivista a ultranza; la de los fariseos y saduceos y la de los judíos de la diáspora, más helenizados, que era más abierta e incluso se llevaba a cabo un activo proselitismo entre los gentiles, induciendo a los más temerosos de Dios a que abracen el judaísmo (cf. Mt 23,15).
· En el judaísmo del siglo primero, sin embargo, no se experimentó la llamada a misionar entre los gentiles al modo como el movimiento que invadió al cristianismo primitivo.
Hay pues corrientes ce continuidad, pero también las hay de ruptura: salir del etnocentrismo, es decir, no ser necesario hacerse judío para ser cristiano, para salvarse. Mientras que en el judaísmo el movimiento es hacia adentro, en el cristianismo es más bien hacia afuera.
Qué duda cabe que en la Iglesia primitiva el elemento catalizador de su conciencia misionera universal fue la persona de Jesús y su ministerio. Esas tendencias universalistas que despuntan ya en el A.T. tienen su momento álgido en el NT y más concretamente en Jesús de Nazaret.
Durante la vida de Jesús de Nazaret se formó un grupo de discípulos en torno a su persona. Estos mismos, tras la resurrección del Maestro lanzaron un movimiento misional universal sin precedentes en la historia de Israel. ¿Se puede decir que todo arranca de Jesús de Nazaret, de su ejemplo, de su voluntad, véase de su mandato? En principio esta afirmación parece legítima. Hay quienes afirman que el primer misionero fue Jesús, sin matizar esta afirmación. Los textos evangélicos transmiten tradiciones algo contradictorias a este respecto. De hecho Jesús de Nazaret nunca lanzó, durante su vida, un programa misionero universal explícito, inmediato y claro. Sin embargo tiene que haber una conexión entre la misión universal de la Iglesia y el ministerio de Jesús, de lo contrario la actividad misionera de la Iglesia no hubiese tenido lugar. El nexo existe, pero es más bien sutil. Para ello es importante preguntarse:
1) por las características de la persona y de la misión de Jesús que impulsaron a la comunidad postpascual a proclamar la Buena Noticia a todas las gentes; 2) por la naturaleza del nexo entre el Jesús prepascual y la comunidad postpascual
[1] Resumimos ampliamente a D. SENIOR – C. STUHLMUELLER, Biblia y misión. Fundamentos bíblicos de la misión. Verbo Divino. Estella (Navarra) 1985, pp. 189-216.