
JOSEPH ZIMMERMANN (1849 - 1921)
Ayudar a la Iglesia local a ser una Iglesia realmente misionera
Ayudar a la Iglesia local a ser una Iglesia realmente misionera
1.- RESUMEN BIOGRÁFICO
Joseph Zimmermann nació en Weggis, en el cantón de lucerna y diócesis de Bâle, en Suiza, el 29 de abril de 1849. Segundo de una familia de diez hijos, cuatro niñas y seis niños, era un joven inteligente y bueno en sus estudios. Tras la escuela primaria en Weggis, en 1866-1867 comienza su formación secundaria en Lucerna et más tarde, de 1867-1869, en el Colegio Saint Michel de los Jesuitas, en Friburgo. De 1867 a 1871 estudia en Saint Maurice, en Valais, región francófona de Suiza. De 1871 a 1873 estudia filosofía y ciencias en la Universidad de Innsbruck, en Austria.
Tras la obtención de sus diplomas, a la edad de veintitrés años, la idea del sacerdocio, siempre en segundo plano, reaparece. Inseguro sobre el género de sacerdocio al que se siente llamado, entra en el seminario diocesano de Mállense, en Alemania, en octubre de 1873, donde realiza los estudios de teología. Durante su primer año allí, en 1873-1874, tomó la decisión de entrar en la SMA, y así pues, en octubre de 1874, llega al Seminario SMA en Lyon. Llega ser miembro de la Sociedad el 18 de diciembre de 1875. Como consecuencia de una enfermedad durante el verano de 1876, es enviado a la casa SMA de Niza donde es ordenado diácono en la capilla del seminario, el 23 de septiembre de 1876. Es ordenado sacerdote el 29 de septiembre en la iglesia SMA del Sagrado Corazón, en la misma ciudad.
Sus primeros años de sacerdote, Joseph enseña la teología dogmática en Lyon. Durante estos años realiza también varios viajes para recaudar fondos en los países de lengua alemana. Tiene bastante éxito en las dos cosas, predicación y recaudación de fondos. El hecho de poder hablar varias lenguas constituía una verdadera ventaja para ese trabajo.
El 24 de febrero de 1880, parte para África y llega a Lagos el 3 de abril. Sin embargo, a causa de problemas de salud, no permanece en África más unos meses. A su vuelta, y con una experiencia de primera mano en África, es nombrado para la recaudación de fondos en América y en todos los países de lengua alemana. Joseph Zimmermann era bueno en este trabajo, elocuente, persuasivo, y no desamparado por los obstáculos que los misioneros recaudadores experimentan habitualmente.
En 1882 se abre un nuevo capítulo en la vida del joven sacerdote. La rama irlandesa de la Sociedad estaba en crisis. Había sido fundada en 1878 para atraer vocaciones que trabajen en las misiones de la Sociedad en el África occidental inglesa. Pero se presentaban muy pocos candidatos aptos y los que había no perseveraban. La Sociedad no parecía ser bien vista en Irlanda, donde la Iglesia estaba preocupada por las cuestiones locales, une de ellas era auxiliar a la diáspora irlandesa, excluyendo cualquier otro apostolado. El coste de mantenimiento de esta fundación SMA improductiva era prohibitivo y estaba claro que se debía emprender una acción drástica. En enero de 1883, Joseph Zimmermann fue nombrado superior y llegó a Cork con la misión de ver lo que se podía salvar.
Allí, en el curso de los 28 años siguientes, no sólo impidió el cierre de la rama irlandesa de la Sociedad, sino que la edificó hasta el punto de convertirla en la primera Provincia de la Sociedad. Lo consiguió ganando a la Iglesia local a la causa misionera. Al principio, poco a poco, se hizo amigos en el clero y entre los laicos, ayudando allí donde era solicitado. Después, utilizando sus considerables poderes de elocuencia y persuasión, comienza a predicar el mensaje misionero en una Iglesia que, primero de todo, no quería oírlo, pero progresivamente comenzó a escucharle. Tocó una fibra profunda en el corazón del Catolicismo irlandés moderno, evocando el ilustre pasado misionero irlandés entre los siglos VIº y IXº y proclamando que Irlanda debía ocupar de nuevo su lugar entre las grandes naciones misioneras. Ha sido el fundador de la Provincia SMA de Irlanda y uno de los pocos de los que pueden ser llamados los Fundadores del Movimiento Misionero irlandés.
Eso no se realizó sin sufrimiento. De hecho encontró dificultades tanto en la misma Irlanda como al interior de la Sociedad, particularmente de parte de la Casa madre de Lyon. En ese momento, se pensaba que para preservar la unidad de la SMA, era necesario tener un centro claramente visible donde los candidatos, viniendo de diferentes países, pudiesen ser formados y pudiesen mezclarse. Zimmermann creía profundamente que había que dar un rostro irlandés a un Instituto nacido en Francia, si se quería que los obispos, sacerdotes e incluso la gente en su conjunto, así como los bienhechores se interesaran.
A pesar de las dificultades encontradas, gracias a su determinación, su habilidad, el apoyo de los obispos irlandeses y su conocimiento de Roma, Propaganda Fide aceptó su punto de vista aunque tratando con miramiento la responsabilidad del Superior General. La Provincia de Irlanda será erigida el 15 de mayo de 1912, pero el primer Superior debía ser el Padre Stephen Kyne.
Justo un año antes, en junio de 1911, Joseph Zimmermann había abandonado Irlanda para ocupar un nuevo puesto en Estados Unidos, en la parroquia negro americana de Saint Anthony en Savannah, en Georgia. Permaneció allí los diez últimos años de su vida. Murió el 19 de julio de 1921, sin haber podido responder a la invitación de la Provincia de Irlanda para que pasara los últimos años de su vida entre los compañeros irlandeses por quienes había trabajado tanto tiempo y tan bien.
2.- MENSAJE DEL PADRE ZIMMERMANN
"Puedo decir que durante todo el año no podía tomar ni una sola vez la cena los sábados con los otros, pues siempre estaba en el confesionario desde las 5 ó las seis hasta las 10 e incluso hasta media noche […]. Debo decir que somos muy respetados. La semana anterior, por ejemplo, había une reunión del Consejo de la Ciudad que se reúne a fecha fija. Me presenté en el departamento de mejoras públicas. […] Pues bien, cuando me presentaba, el alcalde se avanzó hacia mí y me tendió la mano en pleno Consejo y me llamó por mi nombre, y muchos me saludaron llamándome por mi nombre; yo estaba sorprendido y tenía casi vergüenza viendo que ellos conocían mi nombre mientras que yo no los conocía" (Carta al P. Planque, Cork 1º de noviembre de 1886, en AMA 14/1 14.453).
"He visto a Monseñor O'Callaghan, el nuevo obispo de Cork. Como era la primera visita, tenía la intención de no pedirle nada. Pero él mismo comenzó diciendo que había oído que en otro tiempo había tenido la jurisdicción y que este año me había sido suprimida; me dijo también que había oído que usted había pedido explicaciones […]; dijo que, en respuesta a esta petición, renueva la jurisdicción tal y como la tenía anteriormente, es decir como la tienen todos los sacerdotes de la diócesis: así mi jurisdicción ha sido renovada sin ni siquiera haberla pedido. Además, decía que sabía todo acerca de nuestra capilla, que él la considera como una capilla pública y que así no tenemos más necesidad de cerrarla los domingos" (Carta al P. Planque, Cork 28 de noviembre de 1886, en AMA 14/1 14.454).
He pasado un año duro; cuántas veces me he acostado sin cenar y cuántas noches he pasado sin acostarme en absoluto salvo en los bancos de la estación, sin hablar de otros sinsabores que han sido para mí más duros que estas privaciones, sinsabores que me han hecho llorar más de una vez" (Carta al P. Planque, Nueva Cork 12 de junio de 1890, en AMA 14/1 14.531).
"Vuestra amable carta acompañada de un cheque […] me llegó bien ayer. Me ha emocionado tanto este nuevo gesto de vuestra generosidad que he debido salir fuera, al aire libre, para contener esta alegría y esta consolación […] Oh querido M. Blake, mi corazón no está apegado al dinero, pero conozco por experiencia su valor y cuán difícil es conseguir los medios materiales indispensables para hacer avanzar el trabajo" (Carta a M. Blake, 25 de octubre de 1900, en SMA Cork Archives).
Hice la visita programada a S. Ex. El Arzobispo de Tuam. Ha sido una buena entrevista. A pesar de ser naturalmente tímido, la gran bondad de Su Excelencia ha hecho que me sintiera a gusto. He podido exponerle el trabajo, el objetivo y la finalidad de nuestra Sociedad. Se ha tomado gran interés y me ha dado claramente a entender que nuestro trabajo tenía toda su simpatía, [y] consecuentemente su favor y su poderoso apoyo. He visto que era muy favorable al noble proyecto que usted tiene en vista para Ballinafad. […] Ve, mi querido M. Blake, ante usted soy como un libro abierto. Y siento menos reserva porque vuestra bondad le ha identificado con nuestro trabajo, de modo que mis dificultades son vuestras dificultades y nuestros éxitos vuestros éxitos" (Carta a M. Blake, 5 de febrero de 1905, en SMA Cork Archives).
"África es tan extensa, con un número tan inmenso de paganos, y las conversiones […] relativamente lentas, que harán falta siglos para conducir toda África a la Santa Iglesia de Cristo. Nunca habrá allí demasiados misioneros. Es pues sumamente importante crear residencias de misioneros y los medios para sostenerlas" (Carta a M. Blake, 15 de noviembre de 1904, en SMA Cork Archives).
"He visto a Monseñor O'Callaghan, el nuevo obispo de Cork. Como era la primera visita, tenía la intención de no pedirle nada. Pero él mismo comenzó diciendo que había oído que en otro tiempo había tenido la jurisdicción y que este año me había sido suprimida; me dijo también que había oído que usted había pedido explicaciones […]; dijo que, en respuesta a esta petición, renueva la jurisdicción tal y como la tenía anteriormente, es decir como la tienen todos los sacerdotes de la diócesis: así mi jurisdicción ha sido renovada sin ni siquiera haberla pedido. Además, decía que sabía todo acerca de nuestra capilla, que él la considera como una capilla pública y que así no tenemos más necesidad de cerrarla los domingos" (Carta al P. Planque, Cork 28 de noviembre de 1886, en AMA 14/1 14.454).
He pasado un año duro; cuántas veces me he acostado sin cenar y cuántas noches he pasado sin acostarme en absoluto salvo en los bancos de la estación, sin hablar de otros sinsabores que han sido para mí más duros que estas privaciones, sinsabores que me han hecho llorar más de una vez" (Carta al P. Planque, Nueva Cork 12 de junio de 1890, en AMA 14/1 14.531).
"Vuestra amable carta acompañada de un cheque […] me llegó bien ayer. Me ha emocionado tanto este nuevo gesto de vuestra generosidad que he debido salir fuera, al aire libre, para contener esta alegría y esta consolación […] Oh querido M. Blake, mi corazón no está apegado al dinero, pero conozco por experiencia su valor y cuán difícil es conseguir los medios materiales indispensables para hacer avanzar el trabajo" (Carta a M. Blake, 25 de octubre de 1900, en SMA Cork Archives).
Hice la visita programada a S. Ex. El Arzobispo de Tuam. Ha sido una buena entrevista. A pesar de ser naturalmente tímido, la gran bondad de Su Excelencia ha hecho que me sintiera a gusto. He podido exponerle el trabajo, el objetivo y la finalidad de nuestra Sociedad. Se ha tomado gran interés y me ha dado claramente a entender que nuestro trabajo tenía toda su simpatía, [y] consecuentemente su favor y su poderoso apoyo. He visto que era muy favorable al noble proyecto que usted tiene en vista para Ballinafad. […] Ve, mi querido M. Blake, ante usted soy como un libro abierto. Y siento menos reserva porque vuestra bondad le ha identificado con nuestro trabajo, de modo que mis dificultades son vuestras dificultades y nuestros éxitos vuestros éxitos" (Carta a M. Blake, 5 de febrero de 1905, en SMA Cork Archives).
"África es tan extensa, con un número tan inmenso de paganos, y las conversiones […] relativamente lentas, que harán falta siglos para conducir toda África a la Santa Iglesia de Cristo. Nunca habrá allí demasiados misioneros. Es pues sumamente importante crear residencias de misioneros y los medios para sostenerlas" (Carta a M. Blake, 15 de noviembre de 1904, en SMA Cork Archives).
3.- MENSAJE DEL FUNDADOR
"Hoy, han sido rebasadas mis esperanzas. Tenemos una casa, las simpatías del clero por todas partes por donde he podido dar suficientemente a conocer mi obra, la seguridad de la ayuda de la Propagación de la Fe, ocho o diez sujetos muy bien dispuestos, de los cuales cuatro o cinco listos para partir dentro de algunos meses, la perspectiva de numerosas vocaciones para alimentar en un futuro nuestra casa central de Lyon" (Carta al Cardenal Barnabó, 12-18 noviembre, en Documentos de misión y fundación, 180).
"Desde el punto de vista material, el rocío celeste ha continuado a caer sobre nosotros, y tengo la consolación de dejar cerca de cien mil francos de dote a nuestra naciente empresa" (Carta al Cardenal Barnabó, 17 de febrero de 1859, en Documentos de misión y fundación, 247).
"Y nosotros, muy querido M. Planque, cuidémonos del desánimo. Son las pruebas del momento, las de la creación, que equivalen bien a las del cielo abrasador de los trópicos y que no serán, espero, menos meritorias. Debemos esperarnos toda clase de contradicciones de parte de los hombres y del demonio, pero éste no ganará nada en ello si somos constantes" (Carta al P. Planque, 30 de diciembre de 1856, en Documentos de misión y fundación, 187).
"Me parece que habéis hecho bien aceptando la misa de las seis del domingo. Será un poco penoso mientras seáis el único sacerdote, pero no hay que dejar pasar la ocasión de hacer algo útil, y hay que esperar que Dios nos envíe algunos nuevos miembros" (Carta al P. Planque, 28 de diciembre de 1856, en Documentos de misión y fundación, 186).
"Desde el punto de vista material, el rocío celeste ha continuado a caer sobre nosotros, y tengo la consolación de dejar cerca de cien mil francos de dote a nuestra naciente empresa" (Carta al Cardenal Barnabó, 17 de febrero de 1859, en Documentos de misión y fundación, 247).
"Y nosotros, muy querido M. Planque, cuidémonos del desánimo. Son las pruebas del momento, las de la creación, que equivalen bien a las del cielo abrasador de los trópicos y que no serán, espero, menos meritorias. Debemos esperarnos toda clase de contradicciones de parte de los hombres y del demonio, pero éste no ganará nada en ello si somos constantes" (Carta al P. Planque, 30 de diciembre de 1856, en Documentos de misión y fundación, 187).
"Me parece que habéis hecho bien aceptando la misa de las seis del domingo. Será un poco penoso mientras seáis el único sacerdote, pero no hay que dejar pasar la ocasión de hacer algo útil, y hay que esperar que Dios nos envíe algunos nuevos miembros" (Carta al P. Planque, 28 de diciembre de 1856, en Documentos de misión y fundación, 186).
4.- MENSAJE DEL NUEVO TESTAMENTO
"Jesús les contestó: «Vamos a otra parte, a los pueblos vecinos, para predicar también allí, pues para esto he venido». Y se fue a predicar en sus sinagogas por toda Galilea, expulsando los demonios" (Mc 1,38-39).
"Un día, mientras celebraban la liturgia del Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: «Separadme a Bernabé y a Saulo para la misión que les he encomendado». Entonces, después de ayunar y orar, les impusieron las manos y los despidieron" (Hch 13,2-3).
"Aquella noche Pablo tuvo una visión. Se le presentó un macedonio y le hizo esta súplica: «Pasa a Macedonia, ven en nuestra ayuda». Ante esta visión, procuramos pasar rápidamente a Macedonia, persuadidos de que Dios nos llamaba a anunciarles la buena noticia". (Hch 16,9-10).
"Un día, mientras celebraban la liturgia del Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: «Separadme a Bernabé y a Saulo para la misión que les he encomendado». Entonces, después de ayunar y orar, les impusieron las manos y los despidieron" (Hch 13,2-3).
"Aquella noche Pablo tuvo una visión. Se le presentó un macedonio y le hizo esta súplica: «Pasa a Macedonia, ven en nuestra ayuda». Ante esta visión, procuramos pasar rápidamente a Macedonia, persuadidos de que Dios nos llamaba a anunciarles la buena noticia". (Hch 16,9-10).
PAUTAS DE REFLEXIÓN PARA COMPARTIR
¿Cómo puedo describir mi relación con mi Iglesia de origen?
¿Qué pasos he dado o estoy dando para promover la misión en mi Iglesia de origen?
¿Qué hago para que despierte y asuma mi Iglesia de origen su responsabilidad hacia la misión ad gentes y ad extra?
¿Cuáles han sido los obstáculos encontrados?
¿Qué medios se han mostrado útiles para vencer esos obstáculos?
¿Me he preocupado y puesto los medios para leer las enseñanzas del Vaticano II y los documentos recientes de la Iglesia sobre la vocación misionera de la Iglesia local?

1 comentario:
En el grupo de formación de Madrid se dijo;
La situación en la que vivió el P. Zimmermann es similar a la que se vive hoy en día.
Sería muy conveniente trabajar la Redemptoris Missio (RM), así como la Evangelii Nuntiandi (EN).
Tendríamos que hacer un histórico y ver en el Vaticano II como se trata el tema de la misión (documento Ad Gentes: AG).
Estos pueden ser unos posibles temas para la formación del próximo curso.
En resumen; La parábola del sembrador,… hay que sembrar y no estar preocupados por la cosecha, sino confiados en que habrá cosecha, mejor o peor, pero la habrá. La parábola nos in-vita a trabajar por el Reino como Jesús: con optimismo…
¿Cómo puedo describir mi relación con mi Iglesia de origen?
Como una especie de incomprensión por un lado e indiferencia por otro; pero a la vez sabiendo que la Iglesia es el lugar donde debemos acudir y donde tenemos que poner nuestros esfuerzos para alimentar la dimensión misionera.
¿Qué pasos he dado o estoy dando para promover la misión en mi Iglesia de origen?
Conocer algunos documentos relativos a la Misión ad gentes, tales como RM y EN.
Conocer más la realidad del trabajo misionero.
Aprovechar la información y el conocimiento que poco a poco voy adquiriendo para transmitirlo a los demás.
En el trabajo, en cualquier circunstancia, teniendo una conciencia mi-sionera.
¿Qué hago para que despierte y asuma mi Iglesia de origen su responsabilidad hacia la misión ad gentes y ad extra?
Participar en el Grupo de la Delegación de Misiones de la Vicaría II y proponer crear grupos misioneros parroquiales (Ntra. Sra. de las Ro-sas, Ntra. Sra. de la Granada, Sto. Tomás…)
Participar del grupo SFSMA y en sus actividades
Participar en grupos misioneros,
Campaña del calendario, sensibilizando a la gente con el tema de la misión.
Participando en las actividades que se hacen desde la SMA.
¿Cuáles han sido los obstáculos encontrados?
Unas veces, rechazo frontal por parte de autoridades de la Iglesia.
Otras, falta de laicos en las parroquias que quieran dedicar tiempo y asumir responsabilidad en la Animación Misionera.
Otras, son los sacerdotes los que dan largas o la callada por respues-ta.
Otras, falta de animadores que quieran implicarse y dedicar tiempo.
Mentalidad materialista de la Animación Misionera. Ver sólo el aspec-to económico de tal o tal proyecto haciendo del dinero un obstáculo en lugar de un medio.
La dificultad de dar sentido a los grupos misioneros.
¿Qué medios se han mostrado útiles para vencer esos obstácu-los?
La perseverancia, la constancia, el no decaer, la paciencia.
No desanimarse.
La oración.
El trabajo en equipo. El grupo.
Cada uno, allí donde se encuentre, debería tener la conciencia misio-nera e intentar transmitir esa idea (en grupos de catequesis, matri-monios, trabajo, etc.
Todo lo que hacemos debería de ir encaminado hacia la misión, abierta a la misión Ad Gentes, es decir la misión universal de la Igle-sia, especialmente allí donde Jesucristo no es conocido…
Si empezáramos por conocer los documentos sobre la misión, sería más fácil tener conciencia misionera.
Otro medio, es no quedarse en la Parroquia nada más, sino hacer mi-sión, saliendo fuera de las propias fronteras geográficas, culturales, étnicas, religiosas, etc. (misión "ad extra" y "ad gentes") y sembrar, al estilo de Jesús que no se deja acaparar, para que la misión que le confió el Padre no quede esterilizada, porque Él ha venido para todos y no para unos pocos privilegiados (leer Mc 1,38-39).
Reflexionar sobre texto, (Es fácil dejarse atrapar, la misión es siem-pre ir más allá de sí mismo, más allá de la frontera.
¿Me he preocupado y puesto los medios para leer las ense-ñanzas del Vaticano II y los documentos recientes de la Iglesia sobre la vocación misionera de la Iglesia local?
Algunos documentos si los hemos leído, pero vemos interesente tra-bajarlos a fondo.
Sólo la Redemptoris Missio y la Evangelii Nuntiandi
En resumen creo que para la Animación Misionera hay que men-talizarse de que:
Hay que estar dispuesto a todo. No pensar nunca en que tal o tal meta es imposible. Hay que intentar abordar todo lo que se nos pre-sente delante
Tener un espíritu de it¡nerancia. No “afincarnos en ningún sitio” Ir allá donde nos llamen o creamos que pueden acogernos. Salir de nuestro grupo y/o parroquia para estar abierto a otras realidades.
Intensificar la oración. Poner en manos del Señor todos nuestros es-fuerzos, porque "Si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles" (Sal 127,1), ya que es el dueño de la mies (Mt 9,38) y porque Jesús nos ha dicho que sin Él no podemos hacer nada (Jn 15,5). No contar sólo con nuestras fuerzas. Confiar en Él (Lc 5,4-6).
Conocer más la realidad del trabajo misionero y difundirlo. Perseve-rar en la difusión.
Ser agradecidos, acercarnos a los que nos acogen y responden en la Animación Misionera.
No instalarse en una postura. No creer nunca que ya hago lo que tengo que hacer y que no puedo dar más. Estar siempre en tensión de crecimiento y con hambre de una profundización mayor de nues-tro trabajo misionero.
TODO ESTO LLEVA CONSIGO, QUEBRADEROS DE CABEZA, ESFUERZO, DEDICACIÓN, TIEMPO, ILUSIÓN Y GANAS DE TRABAJAR POR EL ANUNCIO DEL EVANGELIO EN ÁFRICA. RENUNCIA A OTRAS COSAS, ETC…
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